El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, ha asegurado este viernes que su país se reserva el derecho a rechazar propuestas de Estados Unidos que considera "inaceptables", como la relacionada con Groenlandia.
Barrot ha subrayado que la relación transatlántica debe basarse en el respeto mutuo y recordó que Europa no es un actor subordinado en este escenario internacional. Con ello , insistió en que los socios europeos tienen no solo la facultad, sino también la responsabilidad de expresar desacuerdo cuando determinadas iniciativas afectan a la soberanía de terceros o simplemente alteran el equilibrio geopolítico general.
El jefe de la diplomacia francesa señaló que la Unión Europea debe actuar de manera cohesionada ante este tipo de cuestiones y reforzar su autonomía estratégica, especialmente en este contexto parcado por tensiones, extremismos y desafíos globales. Asimismo ha recalcado que el debate sobre el futuro de cualquier nación debe respetar siempre la voluntad de la población y tener en cuenta su marco internacional.
Las declaraciones de Barrot demuestran una postura firma frente a los propósitos de Washington al tiempo de buscar el papel de Europa como actor independiente en la toma de decisiones estratégicas, sin renunciar al diálogo con Estados Unidos.