La Comunidad de Madrid ha comunicado este jueves su decisión de abandonar el Consorcio Casa Árabe, subrayando como motivo la falta de garantías sobre el cumplimiento de principios de transparencia y buen gobierno en la institución. La medida se adopta tras la publicación del informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas correspondiente a los ejercicios 2023 y 2024, que identifica deficiencias en la gestión interna y alertas sobre la situación financiera del organismo.
El informe del Tribunal de Cuentas indica que el consorcio presenta déficits recurrentes, ya que sus gastos superan continuamente a los ingresos y se financia con el remanente de tesorería, lo que pone en duda su sostenibilidad futura. Además, el documento señala la falta de procedimientos internos formalizados, deficiencias en la supervisión de la gestión y debilidades en la organización del personal y en los controles internos.
La Comunidad de Madrid comunicó formalmente su salida del Consorcio Casa Árabe mediante una carta enviada por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, al director general del consorcio, Miguel Moro Aguilar, en nombre de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso. En el escrito, el Ejecutivo explica que la decisión se toma tras una revisión “profunda y responsable” del funcionamiento del organismo, en la que se identificaron prácticas y deficiencias que podrían afectar a la credibilidad de la institución.
El Gobierno regional subraya que su retirada busca que Casa Árabe pueda, en el futuro, recuperar los estándares de gestión y el prestigio que motivaron su participación inicial en el consorcio, manteniendo un tono institucional pese a la firmeza de la decisión.
La salida de la Comunidad de Madrid supone un cambio importante para el consorcio, que ahora deberá aplicar las recomendaciones del Tribunal de Cuentas y reorganizar sus procedimientos internos y su estructura financiera para garantizar la transparencia y la sostenibilidad de sus futuras actividades.