Viajar esta Semana Santa será sensiblemente más caro para quienes se desplacen en coche. El precio del gasóleo ha experimentado un fuerte aumento en comparación con el año pasado, justo en uno de los momentos de mayor movilidad en carretera.
Según un análisis de FACUA-Consumidores en Acción, el coste del combustible antes de impuestos es actualmente un 62,5% superior al registrado en el mismo periodo de 2025, lo que sitúa el gasto en carburante como uno de los factores clave a tener en cuenta en estas vacaciones.
El encarecimiento llega en vísperas de la operación salida de Semana Santa, cuando millones de conductores se preparan para viajar.
De acuerdo con los datos recopilados, el gasóleo A se sitúa en torno a 1,773 euros por litro de media, mientras que su precio antes de impuestos alcanza los 1,282 euros. Hace un año, en fechas equivalentes, el coste era notablemente inferior.
Este incremento se produce en un contexto en el que el precio del combustible ya venía mostrando una tendencia al alza en las últimas semanas.
Diferencias de hasta 76 céntimos por litro
Más allá del aumento general, uno de los aspectos que más preocupa es la diferencia de precios entre estaciones de servicio.
FACUA advierte de que repostar en una u otra gasolinera puede suponer una variación de hasta 76 céntimos por litro, dependiendo de la provincia.
En términos prácticos, esta diferencia puede traducirse en un sobrecoste de hasta 38 euros en un depósito de 50 litros, lo que convierte la comparación de precios en un factor clave para el ahorro.
Las variaciones no son homogéneas en todo el territorio.
- Ciudad Real registra diferencias de hasta 76 céntimos por litro
- Valencia alcanza los 67 céntimos
- Almería se sitúa en torno a los 66 céntimos
En el caso de la gasolina 95, las mayores diferencias se localizan en provincias como Barcelona, Navarra o Cuenca.
El Gobierno ha aprobado recientemente medidas para contener el precio de los carburantes, entre ellas la rebaja del IVA del 21% al 10% y la reducción del impuesto sobre hidrocarburos.
En el caso del gasóleo, este impuesto ha pasado de 37,9 céntimos a 33 céntimos por litro, mientras que en la gasolina la reducción es aún mayor.
Estas medidas buscan aliviar el impacto en el bolsillo de los consumidores, aunque su efecto no ha evitado el encarecimiento general.
Desde la organización de consumidores alertan de que algunas estaciones de servicio podrían estar aprovechando el contexto para ajustar al alza sus precios.
Por este motivo, reclaman al Ejecutivo la fijación de precios máximos que eviten subidas injustificadas y garanticen una mayor protección para los usuarios.
Ante este escenario, la principal recomendación es comparar precios antes de repostar.
Las diferencias entre estaciones de servicio pueden ser significativas, especialmente en periodos de alta demanda como Semana Santa, lo que convierte la planificación en una herramienta clave para reducir el gasto.