La Fiscalía Provincial de Madrid ha presentado sus conclusiones provisionales del caso abierto contra Íñigo Errejón Galván al que ha tenido acceso 'El Constitucional'. En el documento, el fiscal detalla que en los meses anteriores a octubre de 2021, el investigado “mantuvo contacto por mensajes a través de redes sociales con Da Elisa Mouliá, los cuales fueron evolucionando hasta volverse más íntimos, culminando con el deseo mutuo de conocerse personalmente”.
A pesar de que la propia Elisa Mouliaá retiró su acusación particular por motivos de salud mental, el titular del Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid, Adolfo Carretero, ha citado a Errejón para el próximo 10 de febrero de 2026 con el fin de notificarle el Auto de Apertura de Juicio Oral, según consta en la diligencia de ordenación. La comparecencia se hará efectiva a través de su representación procesal.
Según el escrito al que ha accedido 'El Constitucional', el 8 de octubre de 2021 y aprovechando que Errejón “tenía la presentación de un libro en el centro El Matadero de esta capital, acordaron verse en el mismo y, una vez terminado el acto, fueron juntos por la zona de Ópera a tomar una consumición; a continuación, y con la idea de seguir conociéndose, se dirigieron a una fiesta organizada por los amigos de la Sra Mouliá en el piso sito en la calle Modesto Lafuente nº 88 de Madrid”.
La Fiscalía añade que, antes de entrar en el inmueble, ambos coincidieron en el ascensor, donde Errejón, “en el curso del flirteo en el que se encontraban, besó a Da Elisa, sin que ésta manifestara oposición al mismo”. Ya en el domicilio, prosiguen las conclusiones, “bebieron, bailaron y charlaron con los asistentes, siendo que en un momento de la noche y para mantener mayor intimidad, se introdujeron en uno de los dormitorios de la casa, donde el Sr. Errejón de forma impetuosa, comenzó a besarla, quitarle el sujetador y tocarle los pechos, acto que alargó durante unos minutos hasta que Dª Elisa le pidió que salieran de la habitación, accediendo éste a la petición”.
Finalmente, según el fiscal, "tras despedirse de los amigos de la denunciante presentes en la fiesta, ambos decidieron ir al domicilio del investigado y una vez allí, de nuevo, comenzó tocarle por distintas partes del cuerpo , instante en el que Dª Elisa, a la que no estaba agradando el encuentro sexual por la premura y vehemencia, le manifestó que no quería continuar, cesando el encuentro en ese instante y marchándose ésta a domicilio".
Lo llamativo de este escrito de conclusiones provisionales es que, pese a estar enmarcado dentro de la acusación de la Fiscalía, contiene declaraciones que parecen favorecer la defensa de Íñigo Errejón. En varios momentos, el documento recalca que Elisa Mouliaá “no manifestó oposición al mismo” o que, cuando pidió que cesara el encuentro, Errejón “accedió a la petición”. La Fiscalía incluso subraya que en todo momento la denunciante no puso resistencia, describiendo los hechos como un contacto en el que hubo consentimiento. Esta forma de redactar el escrito, que más que acusar se centra en señalar la ausencia de oposición, llama la atención, ya que señalan que la redacción del mismo parece alinearse con la estrategia de la defensa, aunque formalmente se trate de conclusiones provisionales.