La irrupción de Julia Janeiro como personaje del corazón es, en parte, una buena noticia: llevamos un tiempo faltos de nuevas caras. Sin embargo, cabe esperar que el personaje cambie, evolucione y ofrezca algo más que doce páginas en ¡Hola! en las que no aporta prácticamente nada. Hablamos de ella, sí, pero por ser hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario, nada más. Eso sí, hay que reconocerle que verla posar en papel cuché —en el “BOE del corazón”— con el número de la bestia tatuado en el pecho ha sido una absoluta maravilla. Y también un pequeño bajón que haya aclarado que, para ella, es un símbolo de equilibrio.
En este debut en las revistas del corazón, Julia Janeiro no se presenta como una nepobaby más: aspira a ser “una superestrella”. Un objetivo algo pretencioso, a mi juicio. Una actitud que contradice radicalmente lo que ha defendido durante años: “soy una persona anónima y no se puede hablar de mí”. Tanto es así que llevó su caso a la justicia, y la Audiencia de Cádiz ratificó una condena a Mediaset y a Kiko Hernández por vulnerar su honor, intimidad e imagen cuando acababa de cumplir dieciocho años. No era una persona famosa, sostenían. La indemnización superó los 200.000 euros. ¿Y ahora qué?
Como ha reflexionado María Patiño en redes sociales: “Utilizan el anonimato para sacar dinero de quienes nos dedicamos a esto. Luego sacan dinero con nosotros y terminan escupiendo a los que nos dedicamos a esto”. Esperemos que esa última parte no se cumpla, porque estaríamos ante una nueva contradicción.
Durante los años siguientes, lejos de desaparecer de los medios y de las redes sociales —como sí ha hecho Marisol, de quien no sabemos prácticamente nada—, la hija de Jesulín optó por potenciar su presencia digital. Aunque en televisión y en los medios no se podía hablar de ella ni mostrar imágenes suyas, la joven, con más de 200.000 seguidores y perfil verificado, monetizaba su imagen colaborando con marcas. ¿No la convierte eso en un personaje público?
Es cierto que todo el mundo tiene derecho a cambiar de opinión —también Julia Janeiro—. El problema surge cuando no se reconoce la incoherencia. “Cuando cumplí 18 años era una niña y no estaba preparada. Además, no atravesaba un buen momento personal… Estaba traumatizada”, declara Juls —como ahora prefiere que la llamen—. Ahora, no solo posa para la prensa del corazón, sino que ficha como concursante de ‘La Caja Amarilla’, el nuevo programa de Antena 3.
Juls Janeiro carga contra los periodistas del corazón y la televisión: “Nunca he sido de ver la tele, que ha hecho mucho daño y ha calado mucho en mi familia”. Sin embargo, olvida un detalle fundamental: su familia no solo ha participado en este negocio, lucrándose de él —por ejemplo, para pagar sus estudios en Estados Unidos—, sino que también fue la primera en ponerla en el candelero. Porque no, esta no es la primera vez que Juls Janeiro aparece en una portada: ya posó junto a sus padres siendo una niña.
“He tenido unos padres maravillosos y muchas oportunidades. Tengo una familia maravillosa. No puedo decir que apellidarse Janeiro Campanario sea algo negativo; es lo mejor que me ha pasado en la vida”, afirma. Y, al mismo tiempo, relata lo mal que lo pasó en el colegio precisamente por ese apellido: “Sufrí bullying desde los siete hasta los dieciséis. Me decían: ‘tus padres esto’, ‘lo otro’… o ‘tu padre es un asesino’. Pasaba los recreos en el baño porque nadie quería jugar conmigo”. Aun así, parece que la culpa de todos sus males recae en los medios.
Ojalá nunca hubiera sufrido lo que ha sufrido. Ninguna niña debería pasar por algo así. Y ojalá no hubiera tenido que irse del país para sentirse a gusto. Ahora bien, también conviene recordar quién la colocó en el foco y exigir coherencia con las decisiones propias. Exponer tu imagen tiene un precio.
Y, Juls, si lees esto: crece, evoluciona y disfruta del personaje con coherencia. De lo contrario, acabarás viviendo en permanente conflicto con la prensa mientras, al mismo tiempo, la necesitas para seguir facturando. Una contradicción difícil de sostener. Mira a Alejandra Rubio.
Y, María José Campanario, no te enfades conmigo por este artículo: me gusta leerte en X, te sigo siempre.
Añadir ElConstitucional.es como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado de todas las noticias de última hora y con la mejor información. Contra la desinformación, por la democracia y los derechos sociales.