Pablo Castellano ha decidido ponerle punto final al aluvión de rumores que se desató tras la publicación de un vídeo viral en redes. En las imágenes, se le veía conduciendo a 140 km/h tras salir del hospital con su esposa, la influencer María Pombo, y su hija recién nacida, Mariana. Muchos aseguraban que la Guardia Civil estaba investigando el caso… pero él lo desmiente rotundamente: “A día de hoy no es cierto que me hayan notificado nada”, ha declarado con firmeza a EuropaPress y Gtres.
El empresario no esquiva la realidad: reconoce que superar los límites de velocidad no está permitido, y asegura que, si llega alguna sanción, la asumirán “como corresponde”, y ayudarán y colaborán con la justicia. Pero de momento, la polémica no ha hecho mella en la familia, que está feliz y se encuentra disfrutando del nacimiento de su tercera hija, que afirma que es "una santa", a pesar de no querer decirlo muy alto por si cambia.
El revuelo comenzó cuando programas de televisión como Vaya fama y otros medios señalaban que la infracción podía considerarse grave según el Código de Tráfico y Seguridad Vial. Sin embargo, Castellano ha dejado claro que la prioridad para él no son las críticas en redes, sino su familia: “Lo importante ahora es Mariana y nuestra felicidad”, ha subrayado.
Entre rumores, hashtags y comentarios indignados, Pablo ha sido firme demostrando que las polémicas pueden esperar, pero la familia, no.