El periodista David González sentencia a los descendientes del dictador Franco: “Los bisnietos están muy escorados a la ultraderecha”

David González repasa la saga de los Franco en su libro ‘La familia Franco, cincuenta años después’ y analiza la influencia de su legado en la España contemporánea

Luis Corpas
26 de febrero de 2026 a las 12:54h
El periodista David González sentencia a los descendientes del dictador Franco: “Los bisnietos están muy escorados a la ultraderecha”
https://youtu.be/nNw5jGeY3MI?si=VyDVJVQrJNHW_SL4

Luis Corpas, para 'Elconstitucional.es', entrevista en exclusiva al periodista David González, autor del libro La familia Franco, cincuenta años después, en el que repasa la historia de la familia del dictador y analiza su influencia en la España contemporánea, así como el impacto de su legado en varias generaciones de descendientes.

Pregunta, Luis Corpas, ElConstitucional.es:¿Qué tal David, cómo estás?

Respuesta, David González: ¿Qué tal Luis? Muchísimas gracias y enhorabuena porque que haya un periódico nuevo y un medio de comunicación nuevo siempre... Siempre es algo que debemos felicitarnos los periodistas.

P. Muchas gracias. El año de publicación del libro coincidió con el cincuenta aniversario de la muerte de Franco. ¿Por qué te pareció relevante revisitar la historia de su familia y su relación con la dictadura precisamente en ese momento? ¿Sentiste que el debate sobre la memoria histórica había reactivado el interés por sus descendientes y por el legado de la dictadura?

R. Bueno, supongo que el contexto ha ayudado mucho. Por ser honestos, es verdad que el libro sale a finales de octubre del 25, vamos, hace escasos tres meses, no llega a tres meses, y fue un encargo de la editorial, por ser honestos, de la Esfera de los libros, que a principios de 2024 se ponen en contacto conmigo y me proponen escribir esto, que es contar un poco lo que le ha pasado a la familia Franco en las cinco décadas después del fallecimiento del patriarca, del dictador. Y bueno, yo al principio dije que sí porque ellos me lo encargan porque yo había escrito varios reportajes sobre esta familia, sobre los descendientes de Franco, sobre todo sobre sus líos económicos. Y en un principio dije que sí, hija, que bien, además queremos sacarlo aprovechando el cincuenta aniversario de la muerte. Digo que bien, qué fecha redonda, como te podrás imaginar en este año y pico que pasé escribiendo. Hubo tantas veces que me alegré de haber dicho que sí, como que me cabreé por haber dicho que sí, pero al final llegó a un puerto y es verdad que la fecha nos lo puso en bandeja. Se han salido en estos últimos meses bastantes libros sobre la figura de Franco y sobre la dictadura, porque el aniversario es muy redondo, es medio siglo, pero es el único que cuenta la historia de su familia y además siempre digo que no es un libro sobre la dictadura, sino que es un libro sobre la democracia.

P. En el libro planteas casi como provocación qué pensaría hoy Franco de sus descendientes. Después de tu investigación, ¿crees que la familia ha sabido adaptarse con pragmatismo a la democracia o que sigue condicionada por el peso simbólico de la dictadura?

R. Hombre, pues mira, has dado una palabra clave que es el pragmatismo. Son muy pragmáticos los Franco. Además, la propia hija del dictador, Carmen Franco, la única hija que tuvo, siempre ella decía que era una mujer muy... Lo decía, yo me adaptaba a todas las realidades y he sabido jugar. Tenía una frase muy concreta que decía, "yo he afrontado la vida con las cartas que me han tocado, no con las que me gustaría tener". Y en ese sentido han sido muy pragmáticos. Pero volviendo, arrancando con la pregunta que tú me hacías, que era como casi una provocación, es cierto que es esa frase que hemos oído durante décadas, que cada vez que se divorciaba una nieta de Franco, se oía decir "si su abuelo levantará la cabeza..." Cada vez que había algún escándalo de algún nieto, "si su abuelo levantara la cabeza". Bueno, es un poco una frase ridícula, porque si su abuelo levantase la cabeza primero, muchas cosas no habrían pasado ni en la familia ni en el país. Y en el caso de haber pasado, de muchas no nos habríamos enterado o nos habríamos enterado por la empresa extranjera, seguro.

P. Describe los dos entierros dentro del libro, desde el Valle de los Caídos hasta su traslado tras la decisión de Pedro Sánchez, como momentos clave en la historia reciente de la familia. Más allá del simbolismo político, ¿cómo consideras que estos episodios han podido afectar a la manera en la que la familia proyectaba ese legado de la dictadura y su identidad pública?

R. Hombre, eso me gustaba, esos dos puntos de partida, porque la vida les cambió de golpe el veinte de noviembre del setenta y cinco, cuando muere el abuelo, y dejan de ser la familia más importante de España para seguir siendo una familia conocida, pero donde los privilegios que nunca han perdido empezaban a equilibrarse un poco con también los prejuicios de llevar el apellido Franco. Y el segundo entierro, yo tuve la oportunidad de cubrirlo para el periódico en el que trabajaba entonces, el Cierre Digital, Y bueno, suena un poco raro con mi edad decir yo asistí al entierro de Franco y siempre queda claro que fui al segundo. Y fue un poco circense, yo lo que describo ahí fue una escena bastante digna de película de Berlanga, vivimos momentos surrealistas, como cuento en el libro cuando recuerdo que estábamos toda la prensa esperando en Mingorrubio y de repente alguien grita: "Ha llegado Tejero". Sabíamos que un hijo de Tejero que es cura iba a hacer la misa Corponi y Sepulto de Franco, pero de repente es que apareció el Tejero, el famoso Antonio Tejero Molina del 23F. Circense. Pero respecto a la familia yo creo que fue, fíjate, dos parece hecho adrede literariamente, pero es que la realidad son un punto de partida y un punto de reencuentro... a partir del año 75 hay una especie de diáspora familiar, cada miembro de la familia empieza a reivindicar su individualidad en la vida con el peso que lleva el apellido Franco, unos optan por la discreción, otros optan por exponerse y vender su vida a la prensa del corazón... la nieta mayor opta por abandonar a su marido y seguir su corazón e ir según un hombre a París... cada uno hace su vida. Y en los días de octubre del 2019, cuando se exhuma a Franco, y en los meses previos, trasladan una idea de unidad que hacía años que no tenían. Pero porque tenían un enemigo común, que eran las políticas de memoria y el gobierno de Pedro Sánchez. Y entonces, paradójicamente, el gobierno de Pedro Sánchez les ha hecho de pegamento y tenían que trasladar la necesidad de... de dibujar esa imagen en el imaginario colectivo de "estamos unidos y esto es, el enemigo es el gobierno de Sánchez", de hecho, cuento en el libro que unos días antes de la exhumación de Mingorrubio, algunos miembros de la familia daban por perdida la batalla, ya toda la batalla legal que habían tenido con el Estado la habían perdido no solo por el por el desentierro de Franco, sino también por las propiedades como el Pazo de Meirás o la Casa Cornide. Entonces lo daban ya por perdido todo y hubo en Hermanos Bécquer Nº 8, que ha sido durante décadas el gran buque insignia de la familia, en el barrio Salamanca, tuvieron una reunión y dijeron ¿cómo vamos a actuar el día de la exhumación? Y hubo miembros como Carmen Martínez-Bordiú que dijo: "Mira, que hagan la exhumación y ya está". Y al final se decidieron... Todos llegaron a un acuerdo de decir, vale, vamos a trasladar una última idea de unidad. Y por eso se produjeron algunas escenas que cuento en el libro, como por ejemplo que se pactó con el gobierno que los dos únicos familiares que entraron a la cripta a ver el hecho físico de la exhumación fueron Merry y José Cristóbal. Y hay un momento bastante curioso que Merry se gira a otro de los pocos asistentes que había ahí dentro, que era Dolores Delgado, en ese momento ministra de Justicia, luego fiscal general del Estado y hoy flamante señora de Baltasar Garzón, y se giró hacia ella y le dijo: "que la maldición de desenterrar a un muerto caiga sobre vosotros". Siempre digo que con las cosas que le está pasando al gobierno, a veces parece que la maldición de la nieta si ocurrió... Se vivieron momentos surrealistas. Por ejemplo, le quitaron a uno un boli, porque era el típico boli que compras en la casa del espía para hacer fotos. Les recuerdo que los que estábamos cubriendo la información, nos llegó la noticia, ha habido una bronca entre uno de los nietos y un guardia civil porque le ha quitado un boli. Me acuerdo que uno de los periodistas más veteranos dijo: "no lo han hecho por seguridad, les están protegiendo de sí mismos porque seguro que hubiesen vendido la exclusiva".

P. Claro. Y, o sea, hablas que eso, como que hubo una unión pactada dentro de lo que fue el tema, ¿no?

R. Sí, sí, sí, sí. Fue una decisión consensuada por toda la familia. No estuvieron todos los descendientes en la exhumación. Algunos excusaron presencia alegando motivos particulares. Por ejemplo, la hija mayor de Carmen Martínez-Bordiú, la única hija mujer, Cynthia Rossi, la hija de su segundo matrimonio, no asistió, pero porque estaba en un avanzado estado de gestación. Y bueno, otros excusaron presencia alegando también problemas particulares. Pero lo que traslucía es que por primera vez en años tenían un objetivo común. También hay que poner en contexto dentro de la familia que esto es 2019. El 30 de diciembre de 2017 falleció Carmen Franco, la única hija del dictador y la madre de los nietos. Y entonces realmente es cuando accedieron de verdad los nietos de Franco a la gran fortuna de la familia Franco, que es muy difícil de tasar, yo lo he intentado, otros periodistas bastante más versados que yo lo han intentado antes, porque hay cosas que son muy difíciles de controlar y de tasar, pero vamos, cuando muere Carmen Franco la llegan a valorar en 500 millones de euros. Con lo cual había motivos más que suficientes para trasladar una idea de unidad. 

P. De hecho, en la siguiente pregunta nos metemos un poco en el patrimonio. En los capítulos dedicados al patrimonio y a las sociedades familiares, analizas con detalle sus actividades empresariales. ¿Qué peso real han tenido esos negocios en la supervivencia y consolidación de la fortuna familiar vinculada a la dictadura y qué aspectos crees que han sido menos explorados hasta ahora?

R. Todo, el peso que han tenido es todo. Hay que decir que ellos, cuando fallece el dictador, tienen una buena situación económica. Yo cuento en el libro cómo durante la dictadura, si bien no se ha podido probar que Franco fuera un político corrupto, toda dictadura por naturaleza es un régimen corrupto, pero él en particular es cierto que tenía cierta imagen de austeridad y hasta cierto punto era real, hay que decirlo, pero... Bueno, permitió o hizo la vista gorda con miembros de su familia, empezando por su propia esposa, que se fueron haciendo con propiedades. Cuento en el libro, por ejemplo, como Hermanos Bécquer, se lo va quedando Carmen Polo. Cuento también como la casa cornida en Coruña se lo queda también la esposa del dictador. Él hizo la vista gorda ante esto, pero lo que es cierto es que cuando se produce la muerte del dictador, pasan unos años ahí de cierta... oscuridad en lo económico, por decirlo, vamos, entiéndaseme, quiero decir, ya me gustaría a mí tener la oscuridad que puede tener un franco en cualquier momento. Pero digamos que no les va todo lo bien que ellos querían y a partir de los años 80 hay un repunte porque, bueno, empiezan a cambiar, igual que cambia el sistema financiero español, se adaptan muy bien y el patrimonio que reciben lo corrigen y lo aumentan. Hay una frase de Carmen Franco en las memorias que le dictó a Nieves Herrero, que es bastante descriptivo de cómo ha sido su vida económica en la democracia, que dijo: "me ha ido mucho mejor con el gobierno de Felipe González que con los gobiernos de la transición", porque los gobiernos democráticos entendieron que, bueno, había que dejarles hacer y no meter demasiado el dedo en la llaga. Es en democracia cuando se meten en los negocios inmobiliarios de Oficoz, cuando se introducen en telecomunicaciones, en hostelería, bueno, su gran negocio durante décadas que fueron los párquines, en fin, han sabido diversificar muy bien su fortuna y la gran capitana de todo esto en un principio fue Carmen Franco, apoyada por su hijo Francis que tuvo épocas muy complicadas pero a partir de los 40 años se convirtió en el gran apoyo de su madre, y al morir la patriarca, la matriarca, perdón, en 2017, es curioso porque quienes han tomado el poder en las sociedades de la familia han sido los bisnietos de Franco, es decir, los nietos de Carmen Franco. Es decir, como que lo económico se ha saltado una generación. Y en ese sentido son los que están mandando ahora y los que están tomando muchas decisiones en el mundo empresarial. Hay que decir, además, que justo cuando se va escribiendo el libro... Sí, perdona.

P: ¿Eso por qué crees que ha sido lo del salto generacional?

R: Primero porque les es más propicio el tiempo actual que los 80 y los 90. Los nietos de Franco, primero, no fueron tan buenos inversores como lo son sus hijos, no fueron tan buenos gestores como fueron sus hijos y les pasó factura la exhibición pública. Primero era inevitable porque se habían criado en el Pardo y toda España les vio crecer y luego en los 70 y los 80 entraron de lleno en el mercado de la prensa del corazón y esto les pasó mucha factura. Entonces también su vida sentimental fue mucho menos estable que la de sus hijos. Bueno, un poco casi lo que ha pasado en la sociedad española, que siempre se dice que los españoles de los 80 eran más de izquierdas que los españoles del 2026, pues un poquito los francos les pasó un poco lo mismo y se ha saltado una generación y ha sido por eso. Y ahora también es cierto que la madre era una matriarca al estilo gallego. O sea, controlaba todos los resortes y estuvo en primera línea de las empresas hasta poco antes de fallecer, que murió con 92 años. O sea, quiero decir, hasta el final estuvo ya tomando las decisiones, apoyada por alguno de sus hijos, pero tomando ya las decisiones. Y los bisnietos, pues, han venido a sustituir a la abuela y a tomar decisiones y adaptar las empresas y las sociedades familiares al siglo XXI. Yo cuando estaba escribiendo el libro me pasaba una cosa, que era que no se paraban quietos. Yo iba a investigar sus empresas y de repente una empresa desaparecía porque la cerraban y descapitalizaban otra empresa. Y yo decía: "pero se pueden estar quietos que tengo que ver el libro de una puñetera vez". Pero descubrí cosas curiosas. Son los hijos de Francis, son los principales, y luego muy seguidos de cerca de los hijos de Mariola Martínez Bordiú y de Rafael Ardiz, que son los más brillantes en lo económico con mucha diferencia.

P: También abordas una cuestión rara vez tratada en profundidad, que es la relación de la familia con la Casa Real, tras la proclamación de Juan Carlos I. ¿Cómo evolucionó ese vínculo institucional y personal en el contexto de la transición de la dictadura a la democracia?

R: Bueno, hay que tener en cuenta que el rey Juan Carlos,ahora lo ha dicho en sus memorias estas que ha publicado, Reconciliación. Juan Carlos es lo que es gracias a Franco, aunque a Felipe VI y a Leticia les cabe recordarlo. En España hemos tenido monarquía de nuevo gracias o por culpa del dictador. La relación fue muy buena al principio. Franco siempre... la propia Doña Sofía ha dicho en sus memorias que para Franco Juan Carlos fue como el hijo que nunca tuvo. Para parte de la familia había cierto resquemor, eso es cierto porque hubo unas operaciones que yo cuento en el libro a finales de la dictadura para convertir a la nieta mayor en reina. La casaron con Alfonso de Borbón Dampier, primo hermano de Juan Carlos y el marqués de Villaverde, el yerno de Franco y la mujer de Franco, Carmen Polo, tenían mucho interés en que se cambiase la sucesión al trono y fuese Alfonso quien ascendiera al trono y de facto su nieta Carmencita se convirtiese en reina. Siempre dicen que Franco nunca tuvo esa idea en la cabeza, que fue más una cosa del clan familiar que algo real y que pudiese llevarse a cabo, pero que el clan familiar conspiró y se las hizo pasar bastante negras a Juan Carlos es cierto. Pero respecto a la relación, cuando fallece Franco y él sube al trono, él entiende que esa etapa de la historia de España ha acabado y que él le debe mucho. De hecho, los primeros títulos nobiliarios que da Franco son a Carmen Polo y a Carmen Franco y tienen una relación muy cercana, institucionalmente cercana, vamos a decirlo así. ¿Hasta qué punto? Pues bueno, muere Carmen Polo y van al entierro los entonces reyes Juan Carlos y Sofía. Hay cualquier evento familiar de los Borbones y ahí estaban representados de la familia Franco. Se casan Leticia y Felipe, cuando se casaron y fue Carmen Franco, la hija de Franco, una de las invitadas a la boda, al enlace. ¿Qué ocurre? Los años pasan, Juan Carlos se ha aplicado, se está en Abu Dhabi, etc., etc., y los reyes actuales no quieren ni oír hablar de su vinculación con los Franco. Pero es cierto que, por ejemplo, Felipe... así como Juan Carlos no tuvo nunca una amistad con ninguno de los descendientes de Franco, Felipe, por edad, se crió con los nietos pequeños de Franco, con Jaime y con Arantxa, y eran muy amigos, y en la España de los 80, en el Madrid de la Movida, salían mucho de noche y tenían grupos de amigos en común, Jaime, Arantxa con el entonces príncipe de Asturias y con sus hermanas, Elena y Cristina. Una de las sobrinas nietas de Franco, Kucca Gotor, era la autora del terrorismo estético de los trajes que llevaban las infantas en los 80. Es decir, había una relación de amistad que se ha ido enfriando con los años. Es cierto que ya no les invitan a ningún evento familiar importante y que no quieren ni oír hablar de esto. De hecho, Felipe VI ha asistido a ver cómo el gobierno actual se ha cargado casi todos los títulos nobiliarios del franquismo. Y que por cierto, como detalle, yo cuento en el libro que dos de los títulos que ha eliminado el gobierno uno es el Señorío de Meiras que se otorgó a Carmen Polo y el Ducado de Franco que se otorgó a la hija del dictador, títulos que no otorgó Franco, otorgó Juan Carlos. Sin embargo la Ley esta de Memoria Histórica ha sido bastante rara en este sentido porque se ha cargado títulos dados por Juan Carlos pero vinculados al franquismo según ellos y se han cargado títulos que concedió Franco porque Franco concedió títulos nobiliarios, pero de los de Franco han dejado varios, porque dicen que no hacen referencia a la dictadura, a pesar de que los concedió Franco. Por ejemplo, te cuento aquí como detalle, la cantante de Mecano, Ana Torroja, acaba de convertirse en marquesa de Torroja, que es un título nobiliario que otorgó Franco a su abuelo.

P: Unos sí, otros no. O sea, un poco así como...

R: Lo que se suele hacer con la Memoria Histórica en España, que a veces sí, a veces no. Mira lo que va a pasar ahora con el 23F. Estamos grabando la entrevista en el 24 de febrero. Mañana se van a desclasificar los papeles del 23F. Ya te digo yo que alguno me temo que no se va a desclasificar. Ojalá me equivoque, pero me temo que alguno va a ser que no.

P: A ver... tras investigar varias generaciones de Carmen Polo a los bisnietos, como has estado comentando, ¿Dirías que estamos ante una saga marcada por la herencia simbólica de la dictadura o ante una familia que ha sabido mantener influencia, aunque sea de manera más discreta?

R: Desde luego lo segundo. Lo primero es que es verdad también. La carga simbólica. Fíjate, yo digo que en los 80 y los 90 el apellido les llegó a generar dolores de cabeza porque fueron un regalo, Los francos fueron un regalo para la prensa en democracia. No paraban de divorciarse, de ponerse los cuernos de escándalos para arriba, meterse en líos judiciales. Eso para la prensa, los descendientes de un dictador, era un regalo. Los bisnietos, curiosamente, son más discretos, en redes no, en redes sí te piensas, están todo el día dando por saco, pero odian a la prensa, de hecho cada vez que ha habido una boda ha habido bastante bronca entre los fotógrafos y los miembros más jóvenes de la familia odian a la prensa del corazón, pero vamos, con toda su alma, pero curiosamente son menos cuidadosos, no sé si cuidadosos es la palabra, disimulan menos sus ideas políticas, es decir, los nietos de Franco raro es encontrar, salvo Francis, que siempre lo tuvo muy claro, raro es encontrar opiniones políticas abiertamente de ellos. Intentaron que esa losa del apellido -sí, lo tenemos ahí, pero que no esté ahora- Y los bisnietos, bueno, sí que han cogido esa bandera un poco de la defensa del legado del abuelo. Pero bueno, también como estamos en un momento tan complicado, donde se ha polarizado tanto la sociedad, pongo un ejemplo en el libro, que es una de las nietas, Mariola, la llamaban la nieta roja, porque se casó con un descendiente del ejército republicano. Y eso a su padre le parecía que era una roja. Y ella llegó a decir que le caía bien Felipe González y que votaba el PSOE. Bueno, pues hoy en el año 2025 esta señora se apuntó en una asociación por defensa de la memoria de Franco junto a Antonio Tejero. Gente tan estupenda como Antonio Tejero. O sea, son las paradojas de la familia, pero los bisnietos están muy escorados a la ultraderecha. De hecho, el bisnieto más popular, Luis Alfonso de Borbón, hijo de Carmen Martínez-Bordiú, es el presidente de honor de la Fundación Nacional Francisco Franco, íntimo amigo de algunos políticos de Vox y bueno. No oculta para nada sus opiniones. De hecho, en Francia, porque él dice que quiere ser rey de Francia (...) O sea, nieto de Franco y de Alfonso XIII y rey de Francia. O sea, siglo XXI no nos puede sorprender más. Pues este señor también, bueno, es muy cercano en Francia a grupos cercanos al lepenismo. O sea, lo tienen claro. Lo que es el legado del abuelo, del bisabuelo, en este caso, lo tienen perfectamente claro.

P: Para muchas víctimas de la dictadura franquista, el apellido Franco sigue siendo un símbolo de dolor e impunidad. Después de tu investigación, ¿qué crees que representa hoy la familia para quienes sufrieron la represión y cómo perciben ellos ese legado de la dictadura?

R: Uf, pues muy buena pregunta. No sabría decirte... Es verdad que ellos, como te decía, durante años no se han metido en según qué fregados. Es decir, si le preguntaban, hacían un canutazo de prensa y le preguntaban a una nieta de Franco... qué opinaba de las fosas y demás, ella decía, no hablo de política y se escurría. Creo que en ese sentido fueron prudentes y fueron más inteligentes para no abrir ciertas heridas que nunca han estado cerradas del todo por otra parte. Yo no sé qué es lo que pueden sentir los descendientes de las víctimas de la dictadura al pensar en la familia. Yo no lo tenía muy claro, pero cuando terminé el libro... Sí que me quedó clarísimo que la transición se hizo de aquella manera, vivimos una democracia afortunadamente, pero uno de los precios a pagar de esa transición fue que la familia del dictador no se la tocase, que viviese plenamente integrada en la alta sociedad, y de hecho, sorprende cómo en comparación con otros países donde ha habido dictaduras, las familias de esos dictadores han tenido que exiliarse, aquí eso no ocurrió, y lejos de pasar esto, han incluso, sigue teniendo una pujanza social importante: tú ves las bodas de los bisnietos, se han casado con gente de la alta sociedad, se han casado con gente con apellidos como Ybarra, que es un apellido muy potente en el mundo empresarial español. Uno de los hijos de Francis, lo cuento en el libro, se casó con la hija de El Assir, el traficante de armas. Se casaron en la única iglesia católica que hay en Abu Dhabi, ante la asistencia de Tamara Falcó y Juan Carlos I. Lo cual fue una boda preciosa de un señor, el padrino, el padre de la novia, es un señor que no puede entrar en la Unión Europea por vender armas. Eso te describe mucho de cómo sigue ejerciendo el poder en España.

P: Pues si tienes alguna cosilla más que añadir o si quieres invitar a los lectores a leer y comprar el periódico, el libro, perdón.

R: Bueno, el periódico que lo lean, eso desde luego. Y yo les invitaría a los lectores a que leyeran el libro porque más allá de todo esto que hemos contado, creo que mi intención era que el libro fuese un libro entretenido. Odio a los autores que piensan que cuanto más aburrido, más serio es un libro. No lo pienso para nada. Creo que ha quedado un libro entretenido. Y les animo a que lo hagan con los ojos con los que yo lo he escrito, es decir, sin el prejuicio del apellido. Yo he intentado que cada, de hecho, cada capítulo está dedicado a un personaje de la familia. He intentado describir a cada personaje de manera individual dentro de ese entramado familiar que son los Franco. Y creo que lo he conseguido y creo, de hecho, hay retratos, quería que los personajes tuviesen alma y creo que lo que he hecho son los perfiles humanos dentro de la alta sociedad española, pero que tienen arcos vitales y biografías bastante interesantes. Algunos por sí mismos darían para un libro.

P: Pues muchas gracias por todo, David.

R: A vosotros.

P: Y nada, a ver si hay suerte y la gente consigue comprar el libro.

R: Ojalá. Yo encantado, vamos. Los libros los escribimos para la gente, más allá de que nos los encarguen las editoriales. Si el libro luego no llega al lector, no sirve de nada el esfuerzo que unos y otros hemos hecho.

P: Pues muchas gracias. Nos vemos.

R: A vosotros. 

Sobre los autores
Luis Corpas
El periodista Luis Corpas, de ElConstitucional.es
Luis Corpas

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