El Ayuntamiento de Madrid ha suspendido cautelarmente la licencia de demolición de los edificios situados en la calle Cabestreros, entre ellos el histórico restaurante senegalés Baobab, frenando de momento la demolición prevista. La paralización llega tras la denuncia presentada por el PSOE ante la Fiscalía, que buscaba proteger lo que consideran bienes con valor patrimonial y urbano, que podría datar del siglo XVII.
A pesar de la denuncia y la movilización vecinal, durante las primeras horas de la mañana se llegó a destruir parte del tejado del edificio, antes de que las autoridades intervinieran para frenar los trabajos.
Finalmente, la demolición ha sido detenida por la policía, que notificó oficialmente la suspensión y paralizó las obras. Antonio Giraldo, portavoz de Urbanismo del PSOE, que registró ayer la denuncia a la Fiscalía Provincial de Madrid, se ha implicado personalmente para detener las obras en este edificio de gran valor histórico y así ha comunicado su finalización a través de sus redes sociales:
Ahora sí. Ya está la policía notificando la suspensión y paralizando la demolición. He estado desde esta mañana en contacto con el delgado. El propietario no había avisado a la empresa que estaba ejecutando. Pero parece que ya está. Ha costado, madre mía. pic.twitter.com/lIG42GJaCE
— Antonio Giraldo (@giraldeo) January 14, 2026
El alcalde, José Luis Martínez‑Almeida, explicó que los inmuebles no cuentan con protección urbanística en el Plan General, pero que la suspensión se mantiene a la espera de que la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid emita su criterio sobre su posible protección. El futuro del edificio, ligado a un proyecto de macrohostal cápsula que contaría con capacidad para 288 personas, tendrá que esperar a la discusión sobre la conservación del patrimonio no catalogado y del tejido urbano tradicional de Lavapiés.