Más de un centenar de actores, intérpretes y creadores latinos han enviado una carta abierta a los estudios y responsables de Hollywood para reclamar una mayor equidad, responsabilidad y visibilidad en la industria cinematográfica y televisiva. La iniciativa busca que las voces latinas tengan un papel más activo desde el desarrollo de proyectos hasta la elección de reparto, y no se limiten a aparecer solo en roles estereotipados o secundarios.
El pronunciamiento, firmado por Eva Longoria, John Leguizamo, Eiza González, Becky G, Jessica Alba y otros nombres relevantes del sector, surge en parte La controversia surgió cuando Odessa A’zion, conocida por Marty Supreme, fue elegida para interpretar a Zoe Gutiérrez en la adaptación de Deep Cuts de A24, un personaje descrito en la novela como de descendencia mexicana y judía. Tras conocer el trasfondo de Zoe, Odessa decidió abandonar el proyecto, asegurando en Instagram que nunca aceptaría un papel que debería interpretar otra persona más adecuada: “Hay muchísima gente más que capaz de interpretar este papel y yo no soy una de ellas”. La situación generó críticas por whitewashing, al elegir a una actriz blanca para un personaje históricamente no blanco. Aunque la intérprete renunció al papel, los firmantes consideran que el hecho pone de manifiesto una problemática de fondo: la invisibilización persistente del talento latino y la ausencia de audiciones para actores latinos en proyectos relevantes.
En su carta los artistas denuncian que este problema no es aislado, sino sistémico, y exigen medidas concretas como hacer audiciones inclusivas para una gama amplia de papeles, contratar ejecutivos latinos en comités de decisiones creativas, e incluir a creadores latinos en todas las fases de producción y escritura para asegurar una narrativa auténtica y representativa. Subrayan que la representación en la pantalla tiene impacto social y cultural real, influyendo en cómo se perciben las comunidades latinas dentro y fuera de Estados Unidos.
El movimiento ha resonado ampliamente en el sector y ha reavivado el debate sobre la falta de diversidad en Hollywood, donde, a pesar de que la población latina representa una parte significativa del público, su presencia en roles principales y detrás de cámaras sigue siendo notablemente baja.