La sede de la plataforma audiovisual Filmin en Barcelona apareció este martes con pintadas en su fachada en protesta por la inclusión en su catálogo del documental Ícaro: la ciudad en llamas, que aborda los altercados ocurridos tras la sentencia del ‘procés’ en 2019. El mensaje en la persiana, reivindicado por el colectivo Nosaltres Sols!, acusaba a Filmin de ser “colaboracionistas con la represión española”, en un gesto que ha generado rechazo en amplios sectores.
El cofundador y director editorial de Filmin, Jaume Ripoll, compartió una imagen de las pintadas en su cuenta de X (antes Twitter) y expresó: “Qué triste llegar a la oficina y encontrarnos esto. Bastante hecho polvo, la verdad”, lamentando el acto vandálico que no causó otros daños materiales, según fuentes de la compañía.
Què trist arribar a l’oficina i trobar-nos això.
— Jaume Ripoll Vaquer (@JaumeRV) January 20, 2026
Bastant fet pols, la veritat. pic.twitter.com/mCrXDI0bmn
El documental, dirigido por Elena G. Cedillo y Susana Alonso y estrenado en Filmin el 9 de enero, ha sido objeto de una campaña de boicot en redes sociales, con algunos usuarios llamando a darse de baja de la plataforma debido a su enfoque y a la elección de testimonios, que según críticos ofrece una perspectiva centrada en las fuerzas policiales. Filmin ha defendido que incluir una obra no implica suscribir su enfoque y ha reiterado su compromiso con la diversidad de perspectivas dentro del marco legal.
La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, también condenó las pintadas y las calificó como “un ataque contra la libertad de expresión y el pluralismo”, trasladando su apoyo a Ripoll ante los hechos.
Filmin ha recordado que Ícaro: la ciudad en llamas forma parte de su catálogo por un acuerdo de distribución y estará disponible hasta el 31 de enero, y ha señalado que comprende el malestar generado por un tema que sigue siendo sensible para parte de la sociedad catalana.