El crudo retrato que Pedro Sánchez realizó este miércoles de Santiago Abascal, echándole en cara las propias acusaciones de los dirigentes de Vox defenestrados por la dirección, ha provocado la airada reacción de los pretorianos del líder ultra.
El secretario general de Vox en el Congreso, José María Figaredo, ha asegurado este jueves que el presidente del Gobierno "no tendría huevos" de lanzar las acusaciones que hizo en el debate sobre la guerra de Irán contra el líder de su partido, Santiago Abascal, si no tuviera inmunidad parlamentaria.
Figaredo, en declaraciones en los pasillos del Congreso, ha lamentado que en ese pleno del Congreso se tuvieran que escuchar "unas barbaridades terribles" y que ha afirmado que sabe que son mentira.
"No tendría huevos de soltarlas si no estuviese amparado por la inmunidad parlamentaria", ha dicho Figaredo, antes de implicar también a "Ferraz, Génova y el entorno directo de Feijóo" para tratar de silenciar a Vox.