Vox parece querer llevar su estrategia de bronca y ruido que protagoniza en sus actos políicos a las instituciones. Uno de sus portavoces en el Congreso de los Diputados, José María Figaredo, ha tratado de reventar este martes el Pleno de la Cámara Baja al llamar "asesinos" a los miembros del Gobierno, lo que le ha costado una llamada al orden por parte de la Presidencia de la Cámara.
Al final de su intervención en la tribuna en el debate sobre el decreto de la subida de las pensiones y el escudo social, Figaredo ha elevado el tono y ha acusado al Gobierno de "traer la ruina y la vergüenza" a España, ha exigido su dimisión y les ha instado a ponerse "a disposición judicial". "¡Asesinos!", ha gritado entonces.
Tras este insulto, el vicepresidente primero del Congreso, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, ha llamado al orden al que también es secretario general del Grupo Parlamentario de Vox y le ha pedido que retirase el insulto. Sin embargo, Figaredo se ha negado y ha asegurado que "la corrupción mata".
Después, Figaredo ha recibido la réplica de la diputada del PSOE Elisa Garrido, que ha llamado "maleducado" al portavoz de Vox. "Va de malote porque no tiene argumentos. Cuanto más eleva el tono un diputado, menos argumento tiene. Y usted es el mayor exponente de esa falta de argumentos", ha zanjado la parlamentaria socialista.