El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha confirmado este martes en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros que la investigación sobre el trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) sigue abierta y que ninguna causa se da por descartada pero niega la posibilidad de que fuese provocado por un sabotaje.
Marlaska ha puntualizado que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) continúa en la fase inicial de recogida y análisis de datos, y que por ello aún no hay conclusiones sobre qué provocó el descarrilamiento y la colisión entre los dos trenes.
Procedimiento
Para esclarecer las causas, los investigadores analizarán en laboratorio los carriles del tramo donde se inició el descarrilamiento y examinarán la rodadura del tren de alta velocidad de Iryo implicado en el accidente.
También se están revisando los registros de circulación de trenes por ese punto en los días previos y se inspeccionarán otros trenes que pasaron por la zona antes del siniestro.
Marlaska ha subrayado que nunca se ha manejado la hipótesis del sabotaje —una posibilidad que ha sido desestimada por completo—, y que la investigación se está centrando exclusivamente en causas técnicas y relacionadas con el transporte ferroviario.
Según las últimas actualizaciones, la cifra de fallecidos por el accidente ferroviario asciende a 41 con decenas de heridos (algunos en estado crítico). Las labores de rescate, extracción de vagones y atención a víctimas y familias continúan a cargo de los servicios de emergencia. Además, continúan los tres días de luto decretados por el Gobierno y desde el principio las instituciones se han comprometido a mantener transparencia en la comunciación sobre los hallazgos de la investigación.