Tras el esperado testimonio del extesorero del PP, Luis Bárcenas, ha llegado el turno de su mujer. Rosalía Iglesias ha comparecido como testigo en el juicio del 'caso Kitchen' y ha confirmado que "desde el minuto uno" tenía la "sensación" de que la seguían, motivo por el que vivía "casi enclaustrada".
Ha asegurado que, por ello, recurría a Sergio Ríos, el que había sido chófer de su marido hasta que este fue encarcelado, para trasladar los documentos que escondió. "Yo todo lo achacaba a la prensa, yo vivía aterrorizada, y cuando entra el mercenario a mi casa lo primero que le pregunto es quién le ha mandado", ha dicho en referencia al falso cura que la retuvo secuestrada en su propio domicilio.
Sobre Ríos, el supuesto topo que le puso la policía patriótica con conocimiento de Interior, Iglesias ha reconocido que cambió de comportamiento. "Al principio tenía una actitud de protección", ha relatado a preguntas de la Fiscalía, pero después notó un cambio de comportamiento. "Estaba muy nervioso, conducía de manera más brusca", ha explicado.
Asimismo, Iglesias ha ratificado el testimonio de Bárcenas y ha asegurado que su marido tenía grabaciones de Mariano Rajoy y Javier Arenas, pero que ella nunca los oyó.