¿Seguirá Ábalos en prisión? Este jueves todo puede cambiar para el exministro de Sánchez

El Tribunal Supremo decidirá esta semana si pone en libertad o mantiene en prisión provisional a José Luis Ábalos. Cabe destacar que la situación del exministro es muy diferente a la de Víctor de Aldama cuando entró en prisión. Te contamos las claves.

11 de enero de 2026 a las 23:00h
El exministro José Luis Ábalos a las puertas del Tribunal Supremo
El exministro José Luis Ábalos a las puertas del Tribunal Supremo

La pregunta que nos hacemos es: ¿Ábalos seguirá en prisión? Y es que el próximo jueves podría cambiar la situación del exministro socialista. Recordemos que en noviembre se aprobó su ingreso en la prisión de Soto del Real junto al que fue su asesor Koldo García. Todo esto a raíz de la investigación, ya prácticamente a las puertas de juicio, de la trama de las mascarillas, la original -podríamos decir-, en otras palabras, de todo ese entramado judicial. Ojo, porque para este procedimiento lo que le están pidiendo la Fiscalía y Anticorrupción son 24 años de prisión. En cambio, el Partido Popular, que lidera las acusaciones populares, da un paso más allá y le pide hasta 30. ¿Qué vamos a ver este próximo domingo?

Pues bien, el Supremo delibera y escucha a las partes, es decir, a las acusaciones populares, al Ministerio Público y también a las defensas, para valorar si sigue existiendo ese riesgo extremo, tal y como aceptó el Supremo esa la argumentación del Ministerio Fiscal, para mantener privado de libertad a Ábalos y evitar ese riesgo extremo de fuga. Aquí hay que tener en cuenta que la situación del exministro Ábalos es muy diferente a la de Víctor de Aldama. Y es que Víctor de Aldama, cuando ingresó en prisión, el que es conocido como el comisionista, estábamos en una fase de instrucción y se podía argumentar que el riesgo del procedimiento era cualquier tipo de destrucción de pruebas. Ahora cuando hablamos de un riesgo de fuga lo más probable es que, si al exministro no se acepta su puesta en libertad, ese riesgo extremo de fuga considere el Supremo que se mantiene hasta que conozcamos la sentencia. Es decir, no hasta que se celebre el juicio, sino más allá. En caso de que hubiera una sentencia absolutoria, sería puesto en libertad prácticamente de inmediato, pero en caso contrario se ejecutaría la pena y ese tiempo que ha estado privado de libertad, como prisión provisional, se restaría a la pena definitiva.

Lo que estamos comparando son meses con largos años de prisión, si se diera el caso.

¿Qué es la 'trama mascarillas'?

La 'trama mascarillas' es la investigación original, o así la podemos llamar, dentro de ese entramado judicial en la que se está señalando actualmente en los escritos de acusación al exministro Ábalos, junto a Koldo García -el que fue su asesor- y a Víctor de Aldama, como un grupo que, cuando el exministro socialista accedió a su cartera, se lucraron. ¿Y cómo se lucraron? Se lucraron a través del pago de comisiones para la adjudicación a dedo de contratos de suministros de mascarillas en lo peor de la pandemia. Por tanto, aquí el delito. Concretamente, la actuación delictiva no es lucrarse por la venta de mascarillas, sino adjudicar a dedo contratos de suministro de mascarillas.

La mercantil, que también está puesta en el punto de mira, es Soluciones de Gestión, la cual estaba vinculada a Víctor de Aldama. Y adelantando escenarios, y teniendo en cuenta que prácticamente el juicio será señalado en los próximos meses, tanto Ábalos como Koldo niegan la mayor; incluso llegan a calificar en sus escritos de defensa como "fábulas" las palabras del Ministerio Fiscal -Anticorrupción-. Dicen que son inocentes. Sin embargo, a Víctor de Aldama le hemos visto con una estrategia procesal que se mantiene tanto en la instrucción, dirigida por el conocido abogado penalista José Antonio Choclán, de cooperar con la justicia para lograr una conformidad. También lo vimos en otros grandes procedimientos, como la Gürtel, donde se buscaron esas conformidades aceptando el relato de hechos de Anticorrupción. Pues bien, Aldama acepta gran parte de este relato de hechos, lo cual quiere decir que esto le podría beneficiar en cierta manera, puesto que, aunque se le piden siete años de prisión, podría incluso verse reducida esa pena. Ahora bien, hay otros puntos que no acepta Aldama pero lo cierto es que esto inevitablemente podría arrastrar este reconocimiento de los hechos tanto a Ábalos como a Koldo a largas condenas.

Lo más probable: que Ábalos no salga de prisión

No sabemos hasta qué punto las defensas entre sí tienen una comunicación plena, lo cual podremos ver cuando se produzcan los interrogatorios a los acusados en el banquillo. En este sentido, podemos ver un relato de hechos que de uno a otro es disparatado y que nada se parece pero, a fin de cuentas, lo único que puede sostener una pena de prisión son pruebas suficientes que hagan apartar la presunción de inocencia.

En síntesis, veremos qué es lo que ocurre pero la fecha que, desde luego, el exministro Ábalos y su entorno tienen apuntada en el calendario es este jueves, porque, a fin de cuentas, está ejerciendo su derecho de defensa y, aunque apunta a una difícil puesta en libertad, todo puede pasar en sede judicial siempre y cuando lo contemple el derecho.

Sobre el autor
El periodista y abogado Antonio Gómez de Olea, colaborador de ElConstitucional.es
Antonio Gómez de Olea

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