Este lunes continúa el ‘caso mascarillas’ en el Tribunal Supremo donde el exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama se sientan en la bancada de los acusados. Entre las declaraciones destaca la de la exmujer de Koldo, Patricia Uriz, quien ha negado las sospechas sobre la financiación irregular del PSOE.
Uriz ha asegurado que el PSOE solo reembolsaba, los gastos de Ábalos, a cambio del ticket. “Koldo una vez perdió un ticket y se quedó sin cobrarlo. Ferraz era muy rígido”, ha declarado.
Asimismo, ha dicho que “no reconoce” los mensajes que están siendo investigados entre ella y Koldo, en los que la Guardia Civil defiende que cuando conversan de “chistorras”, “soles” y “lechugas”, se refieren a dinero y la exmujer ha manifestado que se han sacado de contexto.
Otros de los testigos que tendrán que prestar declaración en el alto tribunal son: Juan Carlos Cueto, empresario y presunto cerebro de la trama; José Luis Rodríguez, subteniente de la Guardia Civil, al que se le considera conocedor de la presunta corrupción; Isabel Pardo de Vera, expresidenta de Adif, presuntos delitos de malversación y tráfico de influencias; Francina Armengol, presidenta del Congreso y expresidenta de Baleares que, durante la pandemia abonó a Soluciones de Gestión cerca de cuatro millones de euros, y, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, también contrató material sanitario de la empresa como presidente de Canarias.
Joseba García, el hermano de Koldo, considerado testaferro de su familiar; Patricia Uriz, exmujer del exasesor, considerada beneficiada de mordidas; Jessica Rodríguez, expareja de Ábalos, por su contratación en dos empresas públicas, ya han declarado en el Tribunal Supremo.
¿En qué consistieron los contratos de mascarillas?
La trama del 'caso Koldo' o ‘caso mascarillas’ fue destapada en febrero de 2024 por la UCO y revelaron que entes dependientes del Ministerio de Transportes -Puertos del Estado y Adif- adjudicaron contratos por 54 millones de euros para 13 millones de mascarillas defectuosas durante la peor fase de la pandemia, con comisiones ilegales de 3,7 millones de euros para Aldama, canalizadas a Ábalos y Koldo vía pagos en negro, regalos y favores políticos.
La Fiscalía Anticorrupción señala que los tres “acordaron la futura comisión de delitos, conforme a que las oportunidades de cometerlos se fueron presentando”. Asimismo, manifiesta que fueron ayudados “por otras autoridades y funcionarios” como también por familiares de Koldo y otros empresarios del entorno de Aldama. Por último, expone que la presunta organización criminal de la que se les acusa, fue creada “con innegable vocación de permanencia en el tiempo”.