La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha anunciado la ampliación de la investigación sobre la familia de Cerdán para aclarar cómo se gestionaban los pagos presuntamente irregulares desde las cooperativas vascas Noran y Erkolan. Estas empresas están siendo investigadas por supuestas mordidas y desvíos de fondos a miembros del entorno de Cerdán, relacionados con su actividad en el sector cooperativo.
La operación, que sigue abierta, busca determinar si existió un sistema organizado para transferir dinero de forma ilícita y esclarecer la implicación de cada uno de los involucrados. La investigación incluye revisión de cuentas, contratos y movimientos financieros, con el objetivo de reunir pruebas suficientes para abrir causas judiciales si se confirma la comisión de delitos económicos.
Fuentes judiciales han explicado a diferentes medios que la UCO está trabajando bajo la supervisión de fiscales especializados en delitos económicos y corrupción, dado que se trata de un caso complejo que involucra a varias empresas y familiares del investigado. La importancia de este procedimiento radica en garantizar transparencia y evitar que prácticas ilegales se perpetúen en el ámbito cooperativo.
Las cooperativas implicadas han declarado que colaborarán con la justicia y han remitido documentación sobre sus operaciones, aunque se desconoce aún qué cantidad de dinero estuvo involucrada y si existen más implicados fuera de la familia de Cerdán.