La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha anunciado este jueves que el Gobierno aprobará “en breve” una modificación legal para que el accidente ferroviario de Adamuz tenga “la misma consideración que un accidente laboral”. La ministra avanzó esta medida durante su intervención en Los Desayunos, organizados por RTVE y la Agencia EFE.
El cambio no es solo simbólico. Según explicó Montero, esa nueva calificación permitirá que los afectados por el siniestro accedan a una protección superior a la actual. En concreto, implicará “prestaciones más elevadas para los heridos” y también pensiones de incapacidad permanente, viudedad y orfandad de mayor cuantía para las víctimas y sus familias.
La clave del anuncio está en que el Gobierno quiere equiparar por ley este accidente ferroviario a los supuestos que, a efectos de protección social, se tratan como accidente de trabajo. Es decir, Montero no habló de una ayuda extraordinaria aislada, sino de una reforma normativa para que el siniestro de Adamuz quede cubierto con el mismo marco de protección que un accidente laboral.
La medida anunciada por Montero llega después de que el Gobierno ya aprobara compensaciones para las familias y los heridos del siniestro. En ese paquete, el Ejecutivo fijó una ayuda total de 216.000 euros por cada fallecido y estableció indemnizaciones variables para los lesionados en función de la gravedad de las secuelas.
Con este nuevo paso, el Ejecutivo pretende ir más allá de esas indemnizaciones iniciales y reforzar la cobertura estructural de las víctimas mediante una modificación legal específica. La frase utilizada por Montero fue explícita: “Puedo avanzarles que en breve aprobaremos una modificación legal para que el accidente de Adamuz tenga la misma consideración que un accidente laboral”.