El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha defendido el papel del catalán como elemento clave de integración durante su entrevista con Carlos Alsina en el programa de radio Más de uno. “El catalán es la lengua de aquí y es un mecanismo de integración. Les ayudará a progresar, a integrarse y a conocernos”, aseguró.
Durante la conversación, Illa subrayó que no siente la necesidad de justificar su identidad: “No tengo que dar pruebas de mi catalanidad ni dar explicaciones a nadie”. Además, reivindicó una visión de país abierta: “Me siento parte de una España plural y diversa”.
El dirigente también condenó de forma “rotunda” el boicot al escritor Eduardo Mendoza, calificándolo como un hecho “muy minoritario”, y rebajó las tensiones políticas al asegurar que los líderes de Junts per Catalunya con los que trata “no son racistas”, en respuesta a declaraciones de Yolanda Díaz.
🔴 Salvador Illa: "Los dirigentes de Junts no son racistas; la calificación de Yolanda Díaz fue desafortunada"
— Onda Cero (@OndaCero_es) April 22, 2026
👉🏻 El presidente de la Generalitat de Cataluña ha respondido a las preguntas de Carlos Alsina en @MasDeUno: https://t.co/kLFkyWw1a8 pic.twitter.com/B6EtqLZsfb
En clave institucional, Illa afirmó que su objetivo es consolidar la estabilidad: “Creo que la Cataluña de hoy es bastante distinta a la de hace un año y siete meses. Hemos afianzado la convivencia”. También avanzó que habrá presupuestos en este periodo de sesiones y defendió que la política catalana debe resolverse en el Parlament de Catalunya. Sobre la normalización política, el president señaló que llegará cuando figuras como Oriol Junqueras puedan presentarse a elecciones y Carles Puigdemont pueda regresar a España.
En materia económica, defendió una financiación autonómica basada en la equidad: “Lo que sí es difícil de explicar es que yo haga una aportación de solidaridad y quede en peor posición relativa que el que recibe”.
Illa también abordó cuestiones sociales y éticas, defendiendo que “la decisión sobre el aborto la tienen que tomar las mujeres” y recordando su papel en la aprobación de la ley de eutanasia como ministro de Sanidad, que no le generó “ningún conflicto”. También se mostró contrario al uso del burka, aunque matizó que no impondrá sus convicciones personales: “No tengo ningún derecho a imponer mis convicciones a otros ciudadanos”.