La presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola, ha considerado llevar a cabo las negociaciones entre el Partido Popular y Vox con "discreción" y ha explicado que su prioridad es que el acuerdo "sea el mejor posible" y salga cuando antes.
Preguntada sobre esta cuestión por la prensa, en la rueda de prensa tras el XIX Premio Europeo Carlos V, ha declarado: "Yo no he desvelado en ningún momento ni la fecha ni el contenido de las reuniones, porque nos hemos dado discreción y lealtad y yo la voy a respetar hasta el final". Posteriormente, ha hecho hincapié en que su su prioridad es que el acuerdo "sea el mejor posible" y salga cuando antes.
Asimismo, ha aseverado que va a "contar al detalle, una vez que esté cerrado este acuerdo, pues todo lo que ha ocurrido".
El principio de acuerdo
El Partido Popular y Vox cerraron un principio de acuerdo programático en Extremadura que allanó el camino para la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta. El pacto incluye medidas en materia de sanidad, fiscalidad y políticas sociales, pero también incorpora planteamientos impulsados por Vox, como la prioridad de los “españoles” en el acceso a determinados servicios públicos.
Entre los puntos acordados, ambas formaciones apuestan por reforzar el sistema sanitario, reducir impuestos y revisar políticas vinculadas a la inmigración. En este sentido, el documento recoge el rechazo a lo que Vox denomina “políticas de sustitución demográfica”, un concepto habitual en el discurso del partido liderado por Santiago Abascal y que ha generado controversia en el debate político. Además, el acuerdo incluye el compromiso de eliminar subvenciones a organizaciones que promuevan este tipo de políticas y de reforzar el control sobre la inmigración irregular.
Las distintas opiniones de Guardiola frente a Vox
Han sido constantes los bandazos y discrepancias de María Guardiola con los de Abascal. En este sentido, el 20 de junio de 2023, dejó clara su postura sobre la entrada de Vox en los gobiernos autonómicos: “Yo no puedo dejar entrar en gobierno a aquellos que niegan la violencia machista (…) a quienes están deshumanizando a los inmigrantes”. Su firmeza en temas sociales marcó desde entonces su relación Santiago Abascal, mostrando una línea totalmente separada a las políticas ultras de Vox.
En diciembre de 2025, siguió esta línea ideológica y volvió a criticar a Vox y a su líder calificando el “tufo machista” de Abascal. “Yo no paso por el aro de lo que quiera el señor Abascal que no conoce Extremadura”, sentenció a su vez.
Repitió declaraciones similares en febrero de 2026 alegando que el Partido Popular había conseguido el 43% de los votos por lo que era innecesario "travestirse" de Vox. Y culminó sus bandazos sosteniendo que su “única intención es llegar a un acuerdo” con la extrema derecha.