La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, recurrió a un alto cargo de su equipo en la Comunidad de Madrid para gestionar la búsqueda y posible compra de un piso en el barrio de Chamberí valorado en 850.000 euros. Según la información publicada por elDiario.es, el encargado de estas gestiones fue su jefe de despacho, Álvaro Sanz.
Sanz, personal eventual de confianza y con un salario anual de 93.317,08 euros según el Portal de Transparencia, habría sido quien contactó con los propietarios del inmueble, coordinó visitas y participó en las negociaciones del precio. Entre sus funciones oficiales figuran la gestión de la agenda de la presidenta, la organización de viajes o la coordinación de visitas, sin incluir gestiones de carácter privado.
El inmueble, de unos 100 metros cuadrados, cuatro habitaciones, garaje, patio y balcón, fue visitado en al menos dos ocasiones. La primera tuvo lugar el 1 de diciembre de 2025, cuando Ayuso acudió acompañada de su equipo de seguridad, y la segunda ya junto a su pareja, Alberto González Amador. Ambas citas habrían sido concertadas por Sanz, quien también fue el interlocutor principal en las comunicaciones con la propiedad.
Fuentes conocedoras de la operación han confirmado que el piso, anunciado en el portal inmobiliario 'Idealista', contaba con otros interesados y finalmente no fue adquirido por la presidenta. Desde el entorno de Ayuso no se han negado los hechos, aunque han evitado entrar en detalles sobre el proceso.
Desde la Puerta del Sol, sede del Ejecutivo autonómico, se ha defendido que el trabajo del jefe de despacho “puede incluir gestiones particulares sin hacer negocios”. Sanz ocupa este puesto desde 2019, coincidiendo con la llegada de Ayuso al gobierno. Se trata de un cargo de libre designación, sin condición de funcionario, pero con estatus de empleado público mientras desempeña sus funciones.
El patrimonio inmobiliario de Ayuso y su entorno ha estado bajo escrutinio en los últimos años. Su pareja adquirió en 2022 un piso en Chamberí por 850.000 euros, con una entrada de 350.000, y posteriormente una sociedad, Babia Capital SL, compró el ático del mismo edificio por 950.000 euros, que actualmente le alquila por unos 5.000 euros mensuales con opción a compra.
Además, otras informaciones han situado a la presidenta en el centro del debate por el uso de recursos públicos. En julio de 2025 se conoció que utilizó un inmueble público en Rascafría, adquirido por 4,3 millones, para una estancia privada. Ayuso defendió entonces que no supuso coste para los ciudadanos, asegurando que llevaron “tupper de casa”.