El Gobierno ha aprobado una rebaja del IVA de los combustibles que tendrá un impacto directo en el precio de la gasolina y el diésel en España. La medida, incluida dentro de un plan más amplio de respuesta económica, reduce el impuesto del 21% al 10% y busca aliviar el coste que ya están soportando los consumidores en las últimas semanas.
El encarecimiento del petróleo, impulsado por la tensión en Oriente Próximo, ha vuelto a situar el precio del combustible en niveles elevados. En este contexto, el Ejecutivo ha optado por intervenir con una reducción fiscal que, de aplicarse plenamente, se trasladará al precio final en los surtidores.
La decisión llega en un momento de fuerte presión en los mercados energéticos. El cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial, ha disparado el precio del crudo.
El barril de Brent ha superado los 110 dólares, lo que ha tenido un efecto inmediato en el coste del combustible. En España, las subidas ya se han dejado notar con claridad
El diésel ha aumentado un 31%, lo que equivale a unos 44,8 céntimos por litro mientras que la gasolina ha subido un 19%, alrededor de 28,2 céntimos por litro
Este contexto ha llevado al Gobierno a activar un plan con múltiples medidas, entre ellas la reducción del IVA como una de las más visibles para los ciudadanos.
Cuándo entra en vigor la rebaja del IVA
La reducción del IVA no tiene una fecha concreta fijada en el calendario, ya que está incluida en un Real Decreto-ley.
Esto implica que:
- Entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el BOE
- Su aplicación será inmediata desde ese momento
- Posteriormente, deberá ser convalidada por el Congreso
La votación parlamentaria está prevista para el 26 de marzo, un paso necesario para que la medida continúe en vigor.
Cuánto puedes ahorrar por litro
El impacto de la rebaja será directo en el precio final del combustible.
Las estimaciones apuntan a:
- Un ahorro de entre 20 y 30 céntimos por litro
- Una reducción media de unos 20 euros por depósito
Estas cifras pueden variar en función del tipo de carburante, la evolución del mercado y otros factores que influyen en el precio.
El combustible en España está fuertemente gravado. Una parte importante del precio que paga el consumidor corresponde a impuestos, lo que hace que cualquier cambio en el IVA tenga un efecto inmediato.

Al reducir este impuesto, el precio final en el surtidor debería ajustarse a la baja, aunque siempre dependerá también de la evolución del petróleo en los mercados internacionales.
La rebaja del IVA forma parte de un paquete más amplio de medidas aprobado por el Gobierno para hacer frente al impacto económico de la crisis energética.
El plan contempla unas 80 medidas y moviliza alrededor de 5.000 millones de euros, con el objetivo de contener el efecto de la subida de precios en distintos ámbitos.
Aunque la reducción del IVA puede aliviar el coste a corto plazo, el comportamiento del mercado seguirá siendo clave.
Si el precio del petróleo continúa al alza, el efecto de la medida podría verse parcialmente compensado. En cambio, si el mercado se estabiliza, la bajada podría consolidarse en los precios durante las próximas semanas.