Nuevo bulo de Rubén Gisbert en X: desinformación sobre Irán

Un tuit de el youtuber convertido ya en uno de los rostros de la “conspiranoia” sobre la DANA difundió información falsa sobre un vídeo viral de protesta del régimen iraní

14 de enero de 2026 a las 14:03h
Rubén Gisbert Fraile
Rubén Gisbert Fraile

En medio de la ola de protestas y del creciente descontento social, gestado desde hace años en Irán, se han viralizado imágenes y vídeos de mujeres prendiendo cigarrillos con fotografías en llamas del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. Este gesto se ha convertido en símbolo de desafío al régimen y a las estrictas normas sociales impuestas por la República Islámica, interpretado dentro y fuera del país como una forma de protesta simbólica.

El vídeo que ha dado la vuelta al mundo muestra a una mujer iraní residente en Canadá encendiendo un cigarrillo con la imagen de Jamenei. Su impacto ha sido repetido por muchas mujeres dentro del país y difundido masivamente en plataformas como X, Instagram y Telegram. Quemar imágenes del líder supremo constituye un delito grave según la legislación iraní, y fumar sin hiyab en público es un acto controvertido que desafía las normas de control sobre las mujeres. La combinación de ambos gestos convierte la acción en un acto de desafío político y social de alto riesgo.

Rubén Gisbert, abogado y youtuber conocido por su actividad mediática siempre de la mano de la polémica, publicó un tuit afirmando que la protagonista del vídeo era canadiense y que su gesto era superficial, un acto de “postureo tiktoker”. Sin embargo, la joven es iraní de nacimiento, ha vivido toda su vida en Irán y desde los 17 años sufrió detenciones, amenazas y abusos por cuestionar la obligatoriedad del hiyab en programas de YouTube. Tras ser condenada a una larga pena de cárcel, tuvo que huir del país y actualmente se encuentra en Canadá como refugiada política, pero no nació ahí como afirmaba Gilbert.

El gesto de la mujer se ha convertido en todo un símbolo para la población en un contexto lleno de protestas originadas por la crisis económica, la inflación y el encarecimiento del coste de vida, que con el tiempo han derivado en un movimiento de rechazo al sistema político teocrático instaurado tras la revolución islámica de 1979. Entre las demandas figuran mayores libertades individuales, derechos para las mujeres y, en algunos sectores, cambios profundos en el modelo de Estado.

Pese a los cortes de Internet y la represión de las fuerzas de seguridad, las manifestaciones continúan. Organizaciones de derechos humanos continuán denunciando violencia sistemática contra los manifestantes, con más de 400 muertos y cientos de heridos, aunque las cifras exactas varían según las fuentes.

La viralización del vídeo y otros gestos similares no son superficiales ni simbólicos por notoriedad, sino que representan la valentía de quienes desafían un régimen represivo, muchas veces poniendo en riesgo su vida y la de sus familias. La desinformación de Gisbert ha sido criticada por minimizar y jugar estos riesgos y ridiculizar a víctimas reales, contribuyendo una vez más a una narrativa falsa que distorsiona la realidad del activismo iraní a través de medios de difusión que no necesitan verificación.

Sobre el autor
La periodista Mónica Van Der Schoot, de ElConstitucional.es
Mónica Van Der Schoot

Periodista de ElConstitucional.es

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