La tragedia ferroviaria registrada este domingo en Adamuz (Córdoba) ha dejado ya 39 personas fallecidas y 152 heridas, cinco de ellas muy graves, tras el descarrilamiento de un tren de alta velocidad Iryo que cubría la ruta Málaga–Madrid, Puerta de Atocha y que, al invadir la vía contigua en los accesos a la estación, colisionó con otro convoy. El siniestro, ocurrido poco antes de las ocho de la tarde, ha provocado una amplia movilización de los servicios de emergencia y ha abierto una investigación oficial para esclarecer las causas del accidente.
La magnitud del accidente y el impacto social de la tragedia, ha marcado las primeras horas posteriores: mientras los equipos de emergencia se desplegaban y trasladaban automáticamnete a la zona y se iniciaban las primeras investigaciones para determinar qué provocó este descarrilamiento. Sin embargo, antes de que se conozca algún tipo de conclusiones claras y técnicas, el ala de ultraderecha ha utilizado esta tragedia para arremeter contra el Gobierno de Pedro Sánchez.
Como toda España, sigo con atención y desolación las informaciones del accidente ferroviario de Córdoba.
— Santiago Abascal 🇪🇸 (@Santi_ABASCAL) January 18, 2026
Roguemos ya por las víctimas, y espero que toda la capacidad del Estado esté trabajando para atender a los heridos.
Por desgracia, y lamento decirlo, como en tantas…
Por una parte, el presidente de Vox, Santiago Abascal, publicó a las 22:42h de la noche —en plena tragedia y cuando aún llegaban las primeras informaciones— un mensaje en redes sociales que, tras expresar su “desolación” por el accidente y pedir oraciones por las víctimas, derivó rápidamente en un ataque directo a la gestión del Gobierno. “No puedo confiar en la acción de este gobierno. Nada funciona bajo la corrupción y la mentira”, escribió, atribuyendo de forma genérica la tragedia a la supuesta “incapacidad manifiesta del poder político” y comparando la supuesta incapacidad del Gobierno con la profesionalidad de los servicios de emergencia, en lo que constituye un ejemplo de oportunismo político en un momento de crisis para provocar resignación y odio.
La rápida circulación de mensajes que señalan culpables a políticos y presentan hipótesis no contrastadas se produce en un contexto en el que continúan los pasajeros hospitalizados con centenares de heridos y prestando apoyo psicológico a los familiares de las víctimas. Desde las diferentes instituciones públicas, han insistido en que cualquier conclusión prematura no solo constituye una ofensa para las personas que exigen un respeto en estas circusntancias, sino que contribuyen a ensuciar el debate público con odio y falsedades. Es un momento que necesita de respeto, información veraz y responsabilidad constitucional.