La Comisión Europea ha instado este martes a los Estados miembros a reducir la demanda energética, especialmente en productos derivados del petróleo, y ha advertido de que el impacto del conflicto en Oriente Próximo sobre los mercados energéticos será prolongado, sin que se prevea una vuelta a la normalidad a corto plazo, pese a que por ahora no se registran problemas inmediatos de suministro en la UE.
El comisario de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, ha enviado una carta a las 27 capitales con un decálogo de medidas entre las que también se incluye fomentar el teletrabajo, evitar viajar en avión y un "sistemas de rotación por matrícula" para entrar en las ciudades
Bruselas defiende el mayor uso del transporte público dado que "el paso del coche privado a autobuses y trenes puede reducir rápidamente la demanda de petróleo", apuesta por "alternar el acceso de vehículos privados a las carreteras en grandes ciudades según el día", y reclama "aumentar el uso compartido del coche y adoptar prácticas de conducción eficiente".
El comisario Jorgensen señala que "la seguridad de suministro de la Unión Europea sigue estando garantizada", pero advierte para "estar preparados para una posible perturbación prolongada del comercio energético internacional".
"Necesitamos actuar ya y necesitamos actuar juntos, como una verdadera Unión. Solo trabajando juntos podremos ser más fuertes y proteger de manera más eficaz a nuestros ciudadanos y a nuestras empresas", señala el responsable de Energía de la Comisiòn.