"Cuestión de semanas". Ese es el nuevo plazo que la administración de Donald Trump vaticina para el fin de la guerra en Irán.
Tras reunirse con los ministros de Exteriores del G-7, el secretario de Estado de EEUU, Marcos Rubio ha asegurado que la guerra terminará "en cuestión de semanas", según han revelado a Reuters fuentes conocedoras con las negociaciones.
Estas manifestaciones chocan de plano con la declaraciones del primer ministro de Polonia, Donald Tusk, que ha asegurado este viernes que, según la información que barajan los "aliados" de Estados Unidos, la guerra de Irán no solo está lejos de terminar, sino que podría agravarse en los próximos días.
El secretario de Estado estadounidense también ha destacado que el cobro de peajes por parte de Irán en el estrecho de Ormuz es algo que no aceptarán. "Debemos ser capaces de garantizar la seguridad del Estrecho de Ormuz. Podría reabrirse mañana si Irán deja de amenazar al tráfico global, lo que constituye una violación del derecho internacional", ha advertido Rubio.