La Unión Europea prepara un conjunto de medidas con el objetivo de paliar los efectos de la subida del coste energético y prevenir posibles tensiones en el suministro de petróleo debido a la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán que ha conllevado al el cierre del estrecho de Ormuz. La propuesta será presentada a los Estados miembros el próximo 23 de abril.
Entre las iniciativas planteadas figura la implantación de un día de teletrabajo obligatorio a la semana, así como medidas para abaratar o incluso subvencionar el transporte público. También se contempla reforzar el ahorro energético en edificios públicos siempre que sea viable.
Previamente, el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, había instado a los países a adoptar un plan basado en diez recomendaciones de la Agencia Internacional de la Energía, que estaban centradas especialmente en el transporte.
Entre las acciones sugeridas se encuentra la reducción de los límites de velocidad en autopistas en al menos 10 kilómetros por hora, con el fin de disminuir el consumo de combustible. Asimismo, se propone fomentar el teletrabajo, restringir los vuelos de corta distancia cuando existan alternativas ferroviarias y aplicar sistemas de circulación alterna en grandes ciudades.
En el ámbito industrial, se plantea que las refinerías incrementen su producción posponiendo tareas de mantenimiento no esenciales para evitar interrupciones y se anima a los Estados a acelerar el uso de biocarburantes como vía complementaria para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.