Momentos de tensión y nerviosismo a bordo de un vuelo de la compañía británica Jet2 que cubría la ruta entre Tenerife y Birmingham después de que uno de los pilotos sufriera un infarto en pleno vuelo cuando el avión sobrevolaba el Atlántico a unos 30.000 pies de altura, cerca de 9.100 metros.
La emergencia obligó a la tripulación a modificar el trayecto y realizar un aterrizaje urgente en el aeropuerto Francisco Sá Carneiro de Oporto durante la madrugada del viernes. Según han relatado varios pasajeros, la situación dentro del avión fue caótica durante varios minutos, especialmente cuando miembros de la tripulación comenzaron a recorrer el pasillo buscando desesperadamente a algún médico entre los viajeros.
Algunos testigos explican que varias azafatas aparecieron visiblemente afectadas y entre lágrimas mientras preguntaban si había profesionales sanitarios a bordo capaces de asistir al piloto antes del aterrizaje. La escena generó una enorme preocupación entre los más de 200 pasajeros que viajaban en el aparato rumbo al Reino Unido.
Los servicios de emergencia subieron al avión nada más aterrizar
El avión consiguió aterrizar con seguridad poco después de las dos de la madrugada en la ciudad portuguesa. Nada más tocar tierra, varios equipos médicos y vehículos de emergencia accedieron rápidamente a la pista para atender al piloto afectado.
Los pasajeros permanecieron dentro del avión durante más de una hora mientras los sanitarios intervenían en la cabina y coordinaban el operativo. Muchos de ellos no entendían todavía qué había ocurrido exactamente y solo fueron informados posteriormente de que uno de los pilotos había sufrido un problema cardíaco durante el trayecto.
Aunque la compañía no ha detallado el estado actual del piloto, sí confirmó posteriormente que la desviación se produjo porque uno de los miembros de la tripulación “se encontraba indispuesto”.
Más de 13 horas atrapados en el aeropuerto de Oporto
Tras el aterrizaje de emergencia comenzaron también las quejas de numerosos pasajeros por la gestión posterior del incidente. Los viajeros denunciaron haber permanecido más de trece horas bloqueados en el aeropuerto portugués antes de poder regresar finalmente a Birmingham en otro avión y con una nueva tripulación.
Varios afectados aseguraron a medios británicos que apenas recibieron información durante buena parte de la espera y criticaron que la aerolínea no facilitara alojamiento pese a las largas horas de retraso acumuladas.
“Estuvimos atrapados en Portugal más de trece horas sin hotel y prácticamente sin información”, relató uno de los pasajeros al diario británico The Sun. Otros viajeros explicaron que el cansancio y la incertidumbre aumentaron conforme avanzaba la mañana sin noticias claras sobre cuándo podrían retomar el viaje.
Jet2 defiende que “la seguridad nunca estuvo comprometida”
La compañía Jet2 ha querido rebajar la preocupación generada por el incidente y ha insistido en que en ningún momento existió riesgo para los pasajeros.
En un comunicado remitido a medios británicos, la aerolínea confirmó que el vuelo LS1266 entre Tenerife y Birmingham tuvo que ser desviado a Oporto debido a la indisposición de uno de los pilotos, aunque defendió que “la seguridad nunca se vio comprometida” y que los viajeros pudieron continuar posteriormente su trayecto “sin problemas”.
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