Ceuta: el laboratorio de la desinformación al servicio de la ultraderecha Vox

Cómo los bulos, los vídeos falsos y las narrativas de miedo acompañan la mayor crisis migratoria de la ciudad, y cómo la ultraderecha Vox los ha convertido en munición política

07 de septiembre de 2026 a las 09:24h
El presidente de Vox, Santiago Abascal. Eduardo Parra / Europa Press
El presidente de Vox, Santiago Abascal. Eduardo Parra / Europa Press

La crisis migratoria que vivió Ceuta entre el 30 y el 31 de julio de 2026 no terminó cuando la inmensa mayoría de las personas que habían cruzado la frontera regresaron a Marruecos. En las semanas posteriores comenzó otra batalla: la de las imágenes, los vídeos, los audios, las cifras y las narrativas que circularon por redes sociales y que contribuyeron a construir diferentes relatos sobre lo ocurrido.

Vídeos grabados años antes, imágenes generadas o manipuladas mediante inteligencia artificial, sucesos ocurridos en otros países, fotografías sin relación con Ceuta, cifras sin contexto y afirmaciones imposibles de verificar se mezclaron con acontecimientos reales. El resultado ha sido un ecosistema de desinformación particularmente intenso.

En paralelo, la ultraderecha Vox convirtió la inmigración en el eje prácticamente absoluto de su discurso sobre la crisis. Santiago Abascal habló de "invasión", "acto de guerra" y posteriormente de "guerra híbrida". Otros dirigentes y simpatizantes difundieron o amplificaron algunas de las narrativas que circulaban en redes, mientras que determinadas cuentas de la órbita de la extrema derecha contribuyeron a multiplicar su alcance.

Eso no significa que todos los bulos procedan de Vox, ni que todo lo que afirma Vox sea falso. La investigación permite distinguir entre cuatro fenómenos diferentes: bulos directamente falsos, contenidos reales utilizados fuera de contexto, afirmaciones no demostradas y discursos políticos que constituyen opiniones o marcos interpretativos, no hechos verificables.

Una crisis real convertida en una batalla informativa

El episodio migratorio fue real y de una magnitud extraordinaria. Decenas de miles de personas entraron en Ceuta durante las jornadas del 30 y 31 de julio. El Ministerio del Interior situó posteriormente en torno a 72.000 las entradas producidas durante la crisis, mientras que la inmensa mayoría regresó a Marruecos en las horas y días posteriores.

El problema no fue, por tanto, la existencia de una crisis ficticia. La crisis existió. Lo que comenzó a multiplicarse fue una segunda capa de información alrededor de ella.

En redes aparecieron imágenes que supuestamente mostraban columnas de inmigrantes dirigiéndose hacia Ceuta, vehículos de la Gendarmería marroquí transportando personas hacia la frontera, militares españoles desplegados, ataques contra ciudadanos, ocupaciones de viviendas, animales asesinados o comidos por inmigrantes, agresiones sexuales, disturbios y supuestos anuncios gubernamentales destinados a facilitar nuevas entradas.

Los verificadores Maldita, Newtral, EFE Verifica y VerificaRTVE identificaron decenas de contenidos falsos, engañosos o descontextualizados.

La desinformación funcionó además en dos direcciones. En Marruecos circularon mensajes que alentaban o anticipaban nuevos movimientos hacia Ceuta, mientras que en España determinadas redes sociales utilizaron las imágenes de la crisis para reforzar discursos xenófobos, alarmistas o conspirativos.

El vídeo de los camiones: una imagen real con una interpretación falsa

Uno de los ejemplos más significativos es el vídeo de varios camiones cargados de personas junto a miembros de la Gendarmería marroquí.

El contenido se difundió como supuesto indicio de que las autoridades marroquíes estaban trasladando deliberadamente inmigrantes hacia la frontera de Ceuta. La imagen parecía especialmente contundente: camiones, numerosos hombres y agentes marroquíes.

Pero la geolocalización desmontó la interpretación.

Open.online, a través del periodista especializado en verificación y geolocalización David Puente, localizó las imágenes en la carretera N2, en territorio marroquí, en las proximidades de Tetuán:

VerificaRTVE situó uno de los puntos en las coordenadas 35.558526,-5.457415, aproximadamente 48 kilómetros de Ceuta

Otros análisis de Newtral y Maldita coincidieron en localizar las imágenes en Marruecos. En una de las secuencias aparece el mismo vehículo en la zona de Aïn Lahcen:

La carretera, además, se encuentra en dirección a Tetuán. El desplazamiento hasta Ceuta requiere aproximadamente una hora por carretera desde el punto geolocalizado.

La conclusión es importante porque permite diferenciar una imagen falsa de una interpretación falsa.

Los camiones existían. Las personas existían. Los agentes marroquíes existían. El vídeo era real. Lo que no estaba demostrado era que aquellos vehículos estuvieran transportando inmigrantes hacia la frontera de Ceuta.

Incluso la fecha exacta de grabación no permitía establecer por sí misma el propósito del desplazamiento.

Por eso, calificar el vídeo simplemente como "falso" resulta técnicamente impreciso. Lo correcto es hablar de un contenido real utilizado para sostener una conclusión que las imágenes no permitían demostrar.

El caso es especialmente relevante porque fue utilizado como una de las principales piezas visuales para alimentar la hipótesis de una operación organizada por Marruecos.

Marruecos, entre la sospecha y la evidencia

La cuestión de la posible intervención marroquí constituye uno de los puntos más delicados de la crisis.

Existieron indicios y testimonios que apuntaron a una actuación permisiva de las autoridades marroquíes. Durante determinadas horas se permitió que grandes grupos alcanzaran la zona fronteriza. También existieron informaciones sobre la actuación de la Gendarmería y sobre la existencia de mensajes previos en redes sociales.

Pero de ahí no se deriva automáticamente que el Gobierno marroquí planificara y ejecutara la entrada masiva.

El informe del CENIF generó una importante controversia al apuntar a una posible planificación y utilización de redes sociales. Posteriormente, responsables policiales españoles matizaron que el informe no atribuía formalmente la planificación y ejecución de la operación al Gobierno de Marruecos.

El propio Pedro Sánchez afirmó posteriormente que no existían pruebas sólidas que permitieran afirmar que Marruecos había organizado la operación, y el analista de inteligencia, experto en seguridad y redes @SoyMmadrigal ha logrado recuperar alrededor de 50 vídeos firmados y hasheados de aquellos días 30 y 31 de julio donde se ve claramente que la policía marroquí actúa para proteger la frontera de Ceuta y Melilla, pero son superados:

La Audiencia Nacional investiga determinadas circunstancias relacionadas con la entrada masiva, pero una investigación judicial no equivale a una conclusión probada.

La diferencia es esencial: que existan indicios para investigar una posible intervención de Marruecos no convierte en prueba cualquier vídeo que se presente como demostración de esa intervención.

El viejo vídeo de la puerta fronteriza

Otro contenido reutilizado mostraba a agentes marroquíes junto a una puerta fronteriza durante un episodio anterior.

El vídeo fue presentado como si correspondiera a los acontecimientos de julio de 2026. En realidad, las imágenes procedían de 2021, durante la anterior gran crisis de Ceuta.

Es uno de los mecanismos más frecuentes de la desinformación durante acontecimientos de gran intensidad: utilizar una imagen auténtica, pero cambiar su fecha y convertirla en evidencia de un hecho nuevo.

La inteligencia artificial entra en la crisis

La crisis de Ceuta también ha mostrado hasta qué punto la inteligencia artificial ha transformado la fabricación de contenidos políticos.

Circuló una supuesta imagen de militares españoles desplegados en Ceuta que había sido generada artificialmente. También aparecieron contenidos en los que supuestos militares españoles arrojaban productos porcinos a inmigrantes, un supuesto soldado atacaba a un inmigrante con una piedra y diferentes escenas de enfrentamientos o agresiones.

En algunos casos las deformaciones características de las imágenes generadas mediante IA eran detectables. En otros, la calidad era suficiente para que la imagen pudiera resultar convincente para un usuario que la recibiera sin contexto.

La diferencia respecto a los bulos tradicionales es fundamental. Antes era necesario localizar una fotografía real y atribuirle una historia falsa. Ahora es posible fabricar directamente la fotografía.

Libia, Turquía, Colombia y otros países convertidos en Ceuta

Una de las categorías más numerosas fue la utilización de imágenes de otros países.

Se difundieron vídeos de grandes grupos de personas que supuestamente se dirigían hacia Ceuta y que en realidad correspondían a Libia.

Otro vídeo presentado como un nuevo episodio de la crisis mostraba acontecimientos ocurridos en Turquía, en la zona del monte Cudi.

También circuló un vídeo de un enfrentamiento con policías colombianos que fue presentado como una intervención de las fuerzas de seguridad españolas en Ceuta.

Un vídeo de disturbios en Toulouse fue igualmente utilizado como si mostrara enfrentamientos en la ciudad autónoma.

Otro contenido procedente de Nador fue presentado como un episodio de la crisis ceutí.

En estos casos la técnica es especialmente eficaz porque el usuario no necesita aceptar una interpretación compleja: basta con reconocer visualmente una multitud, una pelea o un grupo de inmigrantes para asumir que las imágenes pertenecen al acontecimiento del que está hablando.

"En diez minutos podemos invadir Ceuta"

También circuló una supuesta declaración atribuida al jefe de la Gendarmería marroquí según la cual Marruecos podría "invadir Ceuta en diez minutos".

No existían pruebas que acreditasen esa declaración.

El contenido encajaba, sin embargo, perfectamente con la narrativa de una amenaza militar inmediata y contribuyó a presentar la crisis migratoria como un episodio de naturaleza bélica.

El falso informe de la ONU

Otro bulo afirmaba que Naciones Unidas consideraba Ceuta y Melilla "colonias" españolas.

No existe tal pronunciamiento de Naciones Unidas.

La afirmación se apoyaba en una mezcla de debates históricos sobre la descolonización, referencias a documentos de Naciones Unidas y publicaciones de redes sociales, pero no en una declaración de la organización internacional que calificase a las dos ciudades autónomas españolas como colonias.

El bulo resultaba especialmente eficaz porque reforzaba la idea de que España carecía de legitimidad internacional sobre Ceuta y Melilla.

La supuesta desaparición de una joven

También se difundió información sobre una joven que supuestamente había desaparecido durante los acontecimientos.

Los verificadores no encontraron evidencias que respaldasen la historia tal y como circulaba en redes.

La estructura se repitió en otros contenidos: una historia individual, emocionalmente muy potente, presentada como prueba de una situación general de inseguridad.

La supuesta invasión de viviendas

Uno de los contenidos más difundidos mostraba a una persona asegurando que inmigrantes habían sido obligados o enviados a viviendas particulares y que ciudadanos españoles estaban siendo forzados a alojarlos.

No existían pruebas que acreditasen una orden general de ese tipo.

También circuló un vídeo en el que supuestamente un ciudadano explicaba que había tenido que alojar a doce inmigrantes en su casa.

La historia fue desmentida.

El mismo patrón apareció con publicaciones que aseguraban que el Gobierno había ordenado a los ciudadanos abrir sus viviendas a los recién llegados.

Perros, gatos, ratas y gaviotas

La dimensión más grotesca de la desinformación se concentró en los animales.

Circularon imágenes y vídeos que afirmaban que los inmigrantes estaban comiendo gatos, perros, ratas o gaviotas.

Algunos contenidos eran directamente falsos. Otros correspondían a imágenes antiguas o a acontecimientos ocurridos en otros lugares.

Una imagen de un gato muerto, por ejemplo, había sido tomada en Balaguer, Lleida, en 2024.

También apareció una fotografía generada mediante inteligencia artificial relacionada con gatos.

La historia de los animales tenía una enorme capacidad de propagación porque no requería contexto político: apelaba directamente al rechazo emocional y al miedo.

Una iglesia atacada que estaba en India

Uno de los vídeos que más circularon mostraba una supuesta agresión contra una iglesia relacionada con la llegada de inmigrantes.

La escena no se había producido en Ceuta. Procedía de India.

Otra grabación de una iglesia incendiada correspondía a Cuenca y a un acontecimiento anterior.

El mecanismo vuelve a ser el mismo: una imagen real, un contexto diferente y una conclusión falsa.

La limpieza de Pamplona y la estación de Kenitra

Una fotografía o vídeo relacionado con trabajos de limpieza fue presentado como una imagen de Ceuta después de la llegada masiva de inmigrantes.

Las imágenes correspondían a Pamplona.

Algo parecido sucedió con un vídeo de una estación ferroviaria que fue utilizado para representar la llegada de inmigrantes a Ceuta. La estación estaba en Kenitra, Marruecos.

Un robo en Londres convertido en inseguridad en Ceuta

También circularon imágenes de un robo en un establecimiento comercial situado en Londres.

El vídeo se presentó como un episodio de delincuencia relacionado con la llegada de inmigrantes a Ceuta.

No tenía relación con la crisis.

La sucesión de vídeos de delincuencia contribuyó a construir una asociación automática entre inmigración y criminalidad incluso cuando las imágenes no correspondían a la ciudad.

Los coches quemados de castillejos

En otros casos sí existían imágenes relacionadas geográficamente con la zona.

Un vídeo de vehículos incendiados fue presentado como si mostrara disturbios en Ceuta.

Las imágenes correspondían a Castillejos, en Marruecos.

La proximidad geográfica facilitaba todavía más el engaño: para muchos usuarios, un acontecimiento sucedido a pocos kilómetros de Ceuta podía parecer perfectamente atribuible a la ciudad autónoma.

Argentina, Badalona y la supuesta ocupación de viviendas

También aparecieron imágenes de personas entrando o permaneciendo en viviendas que fueron utilizadas para alimentar el relato de una ocupación masiva de casas por parte de inmigrantes.

Una de las grabaciones procedía de Argentina.

Otra imagen relacionada con una supuesta ocupación correspondía a Badalona.

En ambos casos se utilizaban acontecimientos reales, pero completamente ajenos a la crisis de Ceuta.

La película argelina convertida en agresión sexual

Otro contenido particularmente grave fue la utilización de imágenes procedentes de una película argelina para presentar una supuesta agresión sexual cometida durante la crisis.

La imagen no correspondía a un hecho ocurrido en Ceuta.

En paralelo, sí existieron denuncias y actuaciones judiciales relacionadas con agresiones sexuales. Precisamente por eso es importante no convertir la existencia de casos reales en una justificación para validar cualquier vídeo o cifra que circule en redes.

La Fiscalía confirmó un número determinado de denuncias judicializadas, mientras que otras cifras difundidas por organizaciones o sindicatos no pudieron ser verificadas de la misma manera.

La existencia de hechos reales no convierte automáticamente en verdadera cualquier historia construida alrededor de ellos.

El supuesto desembarco de agosto

Durante las semanas posteriores también se difundieron contenidos anunciando una nueva entrada masiva.

El caso más llamativo fue la afirmación de que España había anunciado que abriría la frontera el 15 de agosto.

No existía tal anuncio.

Sin embargo, sí existieron grupos y conversaciones en redes sociales que alentaron posibles desplazamientos hacia Ceuta alrededor de esa fecha.

Esta distinción es fundamental: que determinadas personas anunciasen o promoviesen un nuevo intento de entrada no significa que el Gobierno español hubiese anunciado la apertura de la frontera.

Un vídeo de julio presentado como una nueva invasión

Cuando llegó el 15 de agosto circularon imágenes de grandes grupos de personas como si se tratara de una nueva oleada migratoria.

Uno de los vídeos correspondía en realidad al 31 de julio y había sido grabado en Castillejos.

La reutilización de las imágenes permitió mantener viva la percepción de que Ceuta estaba experimentando una segunda invasión incluso cuando las cifras reales eran diferentes.

El supuesto audio del Rey Felipe VI

También circularon audios atribuidos al rey Felipe VI relacionados con la crisis.

Los verificadores no encontraron pruebas de autenticidad y algunos presentaban características propias de contenidos manipulados.

La atribución a una figura institucional como el jefe del Estado multiplicaba el impacto de cualquier declaración, aunque fuese falsa.

Google Maps y la frontera "en disputa"

Otro contenido aseguraba que Google Maps había marcado Ceuta como territorio en disputa.

La afirmación se apoyaba en una captura o estado de la plataforma que llevaba circulando desde años antes de la crisis.

No se trataba de una modificación realizada durante los acontecimientos de julio.

El contenido fue resucitado precisamente porque parecía aportar una confirmación tecnológica a la narrativa territorial.

El supuesto traslado de inmigrantes a Estados Unidos

También se difundieron contenidos sobre un supuesto traslado de inmigrantes de Ceuta a Estados Unidos.

Las imágenes y afirmaciones utilizadas para sostenerlo no demostraban que existiese tal operación.

Una vez más, la desinformación mezclaba una cuestión real -la gestión posterior de miles de personas- con una afirmación extraordinaria para la que no existían pruebas.

Vox y el salto del bulo a la narrativa política

La característica diferencial de esta crisis no fue que Vox inventara todos los bulos.

No lo hizo.

La cuestión relevante es que el partido convirtió muchas de las narrativas que circulaban en redes en un marco político coherente: inmigración igual a invasión; inmigración irregular igual a colapso; Marruecos igual a agresión; Gobierno igual a complicidad.

El 31 de julio, el diputado de Vox Rubén Martínez Alpañez calificó los acontecimientos de "invasión promovida por las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez".

Santiago Abascal fue todavía más lejos. En Ceuta habló de "invasión" y de un "acto de guerra promovido por Marruecos y tolerado por Pedro Sánchez".

Posteriormente calificó la crisis como una "guerra híbrida" perpetrada por Marruecos y reclamó romper el Tratado de Amistad entre España y Marruecos.

Estas expresiones no son, en sí mismas, bulos susceptibles de una verificación binaria. Son marcos políticos.

Pero tienen una enorme importancia porque modifican la interpretación de los acontecimientos.

Una entrada migratoria masiva se convierte en "invasión". Una posible utilización de la inmigración por parte de un Estado extranjero se transforma en "acto de guerra". La presión sobre servicios públicos se convierte en "colapso". Y la presencia de inmigrantes pasa a presentarse como una amenaza existencial.

La teoría del "efecto llamada"

Vox también vinculó la crisis con las políticas de regularización de inmigrantes.

El problema es que la regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno tenía unos requisitos temporales concretos.

Las personas que entraron irregularmente en España durante la crisis de julio de 2026 no podían beneficiarse automáticamente de esa regularización por el mero hecho de haber entrado en esas fechas.

La narrativa según la cual la regularización estaba abierta para los recién llegados, por tanto, mezclaba una política real con una aplicación que no correspondía a quienes acababan de entrar.

La expresión "efecto llamada" es, además, difícil de demostrar causalmente. Puede formularse como hipótesis política, pero no debe presentarse automáticamente como una relación causal demostrada.

Los más de 5.000 euros por menor

Otro argumento utilizado por Vox fue que cada menor extranjero no acompañado suponía más de 5.000 euros mensuales para las administraciones.

Aquí también resulta imprescindible distinguir coste de atención y dinero recibido directamente por el menor.

El gasto público asociado a un menor tutelado puede incluir alojamiento, personal educativo, manutención, seguridad, servicios sociales, escolarización y otros costes. Eso no significa que el menor reciba esa cantidad en efectivo.

Las cifras varían además enormemente según el territorio, el tipo de recurso y la metodología utilizada para calcular el coste.

Presentar el coste de un sistema de protección como si fuese una paga mensual individual constituye una simplificación engañosa.

El supuesto colapso sanitario

Vox también utilizó la situación sanitaria para describir un sistema "reventado" o colapsado y relacionó la llegada de inmigrantes con enfermedades como la tuberculosis o la sarna.

Existió presión asistencial y se realizaron actuaciones sanitarias. Pero las cifras oficiales disponibles no permiten describir el sistema hospitalario en su conjunto como colapsado.

A comienzos de septiembre, el Gobierno informó de 104 camas hospitalarias ocupadas de un total de 208 de que dispone el Hospital Universitario de Ceuta, aproximadamente el 50%, y señaló que únicamente 15 de las personas ingresadas estaban relacionadas con el contingente migratorio.

Eso no significa que no hubiese presión sobre determinados servicios ni que no existiesen casos médicos concretos. Significa que "colapso hospitalario" es una caracterización política que no queda respaldada por esos indicadores globales.

Figaredo y el lenguaje de la amenaza

El discurso de Vox llegó a incorporar expresiones especialmente contundentes.

El diputado José María Figaredo afirmó que estaban "llamando a toda África para que venga a invadir España" y llegó a hablar de que había que "cazarlos a todos, uno por uno".

Samuel Vázquez, vinculado al partido, afirmó que la ciudad había sido "invadida" y llamó a los ciudadanos a defenderse.

Vito Quiles anunció incluso la creación de un equipo de seguridad destinado a patrullar calles y viviendas.

El problema de estas expresiones no es únicamente retórico. Cuando se producen en un contexto de circulación masiva de vídeos falsos, su capacidad para transformar contenidos descontextualizados en una percepción de amenaza general aumenta considerablemente.

Abascal, Alvise y la economía de la atención

La visita de Abascal a Ceuta estuvo acompañada por una intensa actividad de dirigentes y figuras vinculadas a la derecha radical en redes.

Vox ha convertido la inmigración en uno de los ejes prácticamente monotemáticos de su comunicación.

El fenómeno responde también a una lógica de economía de la atención.

Los vídeos de multitudes generan más interacción que las estadísticas. Las imágenes de animales muertos generan más reacciones que un informe policial. Un supuesto ataque con la connivencia del gobierno español debido a una supuesta información comprometida con la que contaría Marruecos sobre el presidente Pedro Sánchez por la intervención de su teléfono (el conocido como Caso Pegasus) genera más comentarios que una explicación sobre los procedimientos administrativos.

En ese contexto, un político que adopta el contenido más emocional puede conseguir una ventaja comunicativa frente a quien intenta introducir matices.

La desinformación prospectiva: el bulo más peligroso

Uno de los fenómenos más preocupantes de la crisis no fueron los vídeos falsos sobre hechos ya ocurridos, sino los contenidos destinados a anticipar hechos que todavía no habían sucedido.

"El 15 de agosto volverán."

"Van a abrir la frontera."

"Están preparando otra invasión."

"Van a llegar miles más."

Este tipo de afirmaciones son especialmente difíciles de combatir porque no pueden ser desmentidas inmediatamente. Si el acontecimiento no se produce, el contenido puede desaparecer sin consecuencias. Si se produce parcialmente, quien lo difundió puede presentarlo retrospectivamente como una predicción acertada.

Los expertos en desinformación han advertido de que esta modalidad prospectiva resulta especialmente eficaz para alimentar teorías conspirativas.

No todos los bulos fueron de Vox

Esta es probablemente la principal cautela que debe introducir cualquier investigación rigurosa sobre la crisis.

No existe base para afirmar que Vox fabricara todos los contenidos falsos.

Muchos nacieron en cuentas anónimas, comunidades digitales, canales de mensajería o perfiles no vinculados directamente al partido.

Algunos procedieron de Marruecos. Otros fueron creados por usuarios españoles. Otros eran contenidos antiguos reciclados por usuarios que desconocían su origen.

El papel político de Vox fue diferente: amplificar determinadas narrativas, dotarlas de legitimidad institucional y convertirlas en argumentos contra el Gobierno.

La diferencia entre crear un bulo y convertirlo en discurso político es fundamental.

Una Ventana de Overton acelerada

La sucesión de imágenes falsas produjo otro efecto: desplazó los límites de lo que parecía una afirmación políticamente aceptable.

Hace unos años, hablar de una "invasión" en relación con una llegada migratoria habría constituido un lenguaje excepcional.

Durante la crisis de Ceuta se convirtió en una expresión central del debate político.

El paso siguiente fue "acto de guerra". Después, "guerra híbrida".

Cada concepto elevó el nivel de amenaza percibida.

La cuestión no es determinar si una palabra es legal o legítima políticamente. Es observar cómo la repetición de determinadas categorías modifica el marco cognitivo desde el que el ciudadano interpreta las imágenes.

El papel de la Inteligencia Artificial

La crisis de Ceuta ofrece además un anticipo de un problema mayor.

La IA permite fabricar fotografías y vídeos prácticamente indistinguibles de imágenes reales.

Una vez que el ciudadano sabe que determinadas imágenes pueden ser falsas, aparece además un segundo problema: la pérdida de confianza en las imágenes verdaderas.

Si todo puede ser falso, incluso una imagen auténtica puede ser descartada como "IA".

La consecuencia es una crisis de verificabilidad.

Durante Ceuta coexistieron fotografías auténticas, vídeos auténticos descontextualizados, contenidos manipulados y material completamente generado por IA.

La frontera entre realidad y ficción dejó de estar en la imagen y pasó a estar en su contexto.

El catálogo de la desinformación

Narrativa difundida

Qué ocurrió realmente

Tipo

Camiones de la gendarmería transportando inmigrantes hacia Ceuta

Los vídeos fueron geolocalizados en Marruecos, en la carretera hacia Tetuán; no demuestran transporte hacia la frontera

engañosa/no demostrada

Marruecos había enviado los camiones a la frontera

No existe prueba aportada por esos vídeos que permita establecerlo

afirmación no demostrada

Vídeo de agentes junto a la frontera en 2026

Las imágenes procedían de 2021

falso/descontextualizado

Naciones Unidas considera Ceuta y Melilla colonias

No existe tal declaración de la ONU

falso

España había desplegado tropas por la invasión

Circuló material generado mediante IA

falso/IA

Multitud de inmigrantes en Libia era Ceuta

Las imágenes procedían de Libia

falso/descontextualizado

Imágenes del monte Cudi eran Ceuta

Correspondían a Turquía

falso/descontextualizado

Policía colombiana enfrentándose a inmigrantes en Ceuta

El vídeo era de Colombia

falso/descontextualizado

Disturbios de Toulouse eran Ceuta

Correspondían a Francia

falso/descontextualizado

"En diez minutos podemos invadir Ceuta"

No se acreditó la declaración atribuida al jefe de la Gendarmería

falso/no acreditado

Joven desaparecida durante la crisis

No se acreditó la historia tal como circuló

no demostrado

Ciudadanos obligados a alojar inmigrantes

No existía una orden general de ese tipo

falso

Vídeo de un hombre alojando a doce inmigrantes

No acreditaba una política de alojamiento forzoso

falso/engañoso

Inmigrantes comiendo perros, gatos, ratas o gaviotas

Distintos contenidos eran falsos, antiguos o de otros lugares

falso/descontextualizado

Iglesia atacada por inmigrantes

Uno de los vídeos procedía de India

falso/descontextualizado

Iglesia incendiada en Ceuta

Otro vídeo correspondía a Cuenca y era anterior

falso/descontextualizado

Trabajos de limpieza tras la llegada

Las imágenes correspondían a Pamplona

falso/descontextualizado

Estación abarrotada de inmigrantes en Ceuta

Las imágenes procedían de Kenitra, Marruecos

falso/descontextualizado

Policía colombiana enfrentándose a inmigrantes en Ceuta

El vídeo era de Colombia

falso/descontextualizado

Disturbios de Toulouse eran Ceuta

Correspondían a Francia

falso/descontextualizado

"En diez minutos podemos invadir Ceuta

No se acreditó la declaración atribuida al jefe de la Gendarmería

falso/no acreditado

Joven desaparecida durante la crisis

No se acreditó la historia tal como circuló

falso/no acreditado

Ciudadanos obligados a alojar inmigrantes

No existía una orden general de ese tipo

falso

Vídeo de un hombre alojando a doce inmigrantes

No acreditaba una política de alojamiento forzoso

falso/engañoso

Inmigrantes comiendo perros, gatos, ratas o gaviotas

Distintos contenidos eran falsos, antiguos o de otros lugares

falso/descontextualizado

Iglesia atacada por inmigrantes

Uno de los vídeos procedía de India

falso/descontextualizado

Iglesia incendiada en Ceuta

Otro vídeo correspondía a Cuenca y era anterior

falso/descontextualizado

Trabajos de limpieza tras la llegada

Las imágenes correspondían a Pamplona

falso/descontextualizado

Robo en un comercio de Ceuta

El vídeo procedía de Londres

falso/descontextualizado

Vehículos quemados en Ceuta

Las imágenes correspondían a Castillejos, Marruecos

falso/descontextualizado

Ocupación de una vivienda por inmigrantes en Ceuta

Uno de los vídeos procedía de Argentina

falso/descontextualizado

Ocupación de viviendas en España durante la crisis

Otros contenidos correspondían a Badalona y a hechos anteriores

falso/descontextualizado

Agresión sexual grabada durante la crisis

Una de las imágenes procedía de una película argelina

falso

Nuevo desembarco masivo el 15 de agosto

No se produjo la nueva invasión anunciada en esos términos

falso

La magnificación como arma política

El elemento decisivo no fue únicamente la existencia de bulos. Fue su magnificación.

Una mentira aislada puede tener una audiencia limitada. Una mentira reproducida por cientos de cuentas, acompañada de comentarios políticos, convertida en vídeo, difundida en grupos privados y posteriormente incorporada a declaraciones de dirigentes adquiere una dimensión completamente diferente.

La amplificación convierte un contenido marginal en un hecho aparentemente consensuado.

En la crisis de Ceuta, además, los contenidos falsos no aparecieron en un vacío informativo. Llegaron en un momento de enorme incertidumbre, con miles de personas en las calles, imágenes reales de tensión y una ciudadanía que buscaba explicaciones inmediatas.

La desinformación aprovechó esa incertidumbre.

El verdadero laboratorio

Ceuta ha sido, en este sentido, un laboratorio de la desinformación contemporánea.

En pocas semanas confluyeron prácticamente todas las técnicas conocidas: vídeos antiguos, imágenes de otros países, falsas atribuciones, inteligencia artificial, cifras sin contexto, rumores sobre enfermedades, supuestas agresiones, teorías conspirativas, predicciones sobre acontecimientos futuros y discursos políticos destinados a amplificar la sensación de amenaza.

Y todo ello alrededor de una crisis que sí era real.

Esa es precisamente la dificultad.

La solución no consiste en decir que "todo es falso". Tampoco en asumir que todo lo que circula en redes es cierto porque algunas imágenes sean auténticas.

La única respuesta eficaz es separar constantemente tres niveles: qué ocurrió, qué se afirma que ocurrió y qué pruebas existen para sostenerlo.

En el caso de los camiones marroquíes, por ejemplo, la primera afirmación
-que había camiones con personas y agentes marroquíes- es cierta. La segunda -que se dirigían a la frontera para introducir inmigrantes en Ceuta- no quedó demostrada por las imágenes. La tercera -que ese vídeo prueba una operación gubernamental marroquí- es todavía una afirmación más fuerte y carece de la evidencia necesaria.

Ese método de separación debería aplicarse también a las acusaciones sobre el Gobierno español, a las cifras sanitarias, al supuesto "efecto llamada" y a cualquier hipótesis sobre la participación marroquí.

Una crisis que también se ganó en las redes

El balance de la crisis de Ceuta no puede limitarse al número de personas que entraron, regresaron o permanecieron en la ciudad.

También debe analizarse la batalla por imponer el relato.

Vox consiguió situar en el centro del debate términos como "invasión", "guerra" y "efecto llamada". Sus dirigentes utilizaron una crisis real para reforzar una narrativa que ya formaba parte de su estrategia política sobre inmigración.

Pero esa estrategia no explica por sí sola la circulación de los bulos. El ecosistema digital es mucho más amplio que un partido político.

Lo que hizo la extrema derecha fue aprovechar una estructura de desinformación que ya existía, seleccionar los contenidos que mejor encajaban con su marco ideológico y amplificarlos.

El resultado fue una retroalimentación perfecta: las redes producían imágenes alarmistas; esas imágenes alimentaban el discurso político; el discurso político generaba nuevas publicaciones; y esas publicaciones aumentaban todavía más la visibilidad de las imágenes originales.

En ese circuito, la verdad compite en clara desventaja.

Porque un mapa geolocalizado requiere tiempo. Un vídeo falso necesita segundos.

Una investigación judicial requiere meses. Un audio inventado se comparte en minutos.

Y una explicación con matices difícilmente compite en redes con una palabra tan contundente como "invasión".

Ceuta no es solamente una crisis migratoria.

Es también una demostración de cómo, en la política contemporánea, la batalla por la realidad comienza mucho antes de que los hechos puedan ser completamente verificados.

Y de cómo un vídeo auténtico puede convertirse en una mentira sin necesidad de editar un solo fotograma.

Añadir ElConstitucional.es como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado de todas las noticias de última hora y con la mejor información. Contra la desinformación, por la democracia y los derechos sociales.

Activar ahora
Sobre el autor
Francisco Álvarez, colaborador de 'ElConstitucional.es'
Francisco Álvarez Cano

Colaborador de 'ElConstitucional.es'

Ver biografía
Archivado en
Lo más leído