Los delitos de odio contra el colectivo LGTBI siguen aumentando en España. Así lo reflejan los datos más recientes, que apuntan a una preocupante escalada de la violencia, con un 16,3% de personas LGTBI agredidas en el último año. Lejos de tratarse de hechos aislados, las cifras dibujan un contexto en el que muchas personas se sienten amenazadas únicamente por su orientación o identidad.
Los casos se repiten en distintos puntos del país. Desde una brutal agresión de miembros de seguridad a una pareja en Madrid durante un concierto de Yurena, hasta el ataque a una mujer trans en León, pasando por jóvenes agredidos en Almería o Alicante, o el reciente episodio de unos alumnos en contra de un profesor en Mallorca. Estos episodios evidencian una realidad que preocupa a las asociaciones, que denuncian un aumento de la violencia y un retroceso en derechos y seguridad. “Se están dando pasos hacia atrás”, advierte Ronny de la Cruz, presidente de COGAM.
Los colectivos LGTBI señalan también el impacto del discurso público en esta situación, alertando de que determinados mensajes pueden alimentar el rechazo hacia la diversidad. El resultado es un clima en el que muchas personas viven con miedo a mostrarse tal y como son, una realidad que, en pleno 2026, vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de reforzar la protección, la educación y la concienciación social.