La Unión Europea y los países que integran el Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— acordaron firmar un histórico tratado de libre comercio el próximo 17 de enero en Asunción, Paraguay, poniendo fin a 26 años de discusiones y expectativas en ambos lados del Atlántico.
El anuncio fue confirmado por el ministro de Exteriores de Argentina, Pablo Quirno, y fuentes europeas, que describieron el pacto como “el más ambicioso entre los dos bloques”. La firma se llevará a cabo en la capital paraguaya e incluirá tanto el acuerdo de libre comercio como un acuerdo de asociación más amplio.
Representando a la UE, viajarán a Asunción la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Ambos han remarcado la importancia del tratado y lo han definido como una “nueva era de comercio y cooperación” que reforzará las relaciones comerciales entre Europa y América Latina.
Aunque el acuerdo todavía deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo y por los parlamentos nacionales de los países firmantes, su parte comercial podrá aplicarse de forma provisional tras la firma, antes de que concluyan todos los trámites internos en cada región.
El acuerdo fue aprobado en Bruselas tras recibir el apoyo de la mayoría cualificada de países de la UE, aunque Francia, Irlanda, Hungría, Polonia y Austria se opusieron y Bélgica se abstuvo. El voto a favor de Italia fue decisivo para alcanzar la mayoría requerida.
Según Bruselas, el tratado permitirá el acceso a un mercado de más de 700 millones de personas, lo que beneficiará a los consumidores con productos más competitivos y a las empresas europeas al eliminar aranceles y facilitar los procedimientos aduaneros, agilizando así el comercio entre los bloques implicados en la transacción.
El canciller paraguayo, Rubén Ramírez, ha comentado a los medios que el acuerdo es equilibrado para ambas partes y representa un “momento histórico”, y subrayó que las negociaciones han preservado los intereses nacionales pese a los desafíos afrontados durante más de dos décadas de diálogo. También ha defendido el acuerdo porque será "importante para la soberanía y la autonomía estratégica de Europa".