La rapera Nicki Minaj reiteró este miércoles su apoyo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un acto público celebrado en Washington D.C., donde se promocionaba un nuevo programa de ahorro infantil impulsado por el gobierno federal. Minaj aseguró sentirse “probablemente la fan número uno” de Trump y afirmó que las críticas hacia su postura no la afectan, sino que, por el contrario, la motivan a apoyarlo aún más.
Minaj, considerada una de las figuras más influyentes del rap femenino, subió al escenario junto al presidente y dio un breve discurso ante los asistentes, defendiendo la figura de Trump frente a lo que describió como “campañas de desprestigio” y afirmando que “no dejarán que lo intimiden”. Afirmó además que, pese al rechazo o comentarios negativos, su respaldo no cambiará.
El acto se centró en la presentación de las llamadas “Trump accounts”, un programa que depositaría mil dólares en cuentas de ahorro para niños nacidos entre 2025 y 2028, con el objetivo de fomentar la educación financiera desde edades tempranas. Minaj también expresó su intención de contribuir con cientos de miles de dólares para apoyar estas cuentas a favor de los hijos de algunos de sus seguidores, aunque no detalló cifras precisas.
La presencia de Nicki Minaj en el evento político con Trump marca una alianza pública llamativa entre una figura del entretenimiento y un líder político polarizador, y ha generado diversas reacciones entre seguidores y críticos en redes sociales. A este contexto se suma un gesto simbólico que ha intensificado aún más la polémica: Donald Trump ha concedido a la artista una Gold Card, un permiso que otorga la residencia permanente en Estados Unidos. El movimiento no ha pasado desapercibido, especialmente por los orígenes caribeños de Minaj, nacida en Trinidad y Tobago, y por el histórico discurso restrictivo de Trump en materia migratoria, lo que ha avivado el debate sobre contradicciones y privilegios.
Welp… pic.twitter.com/c5v8ztVVLR
— Nicki Minaj (@NICKIMINAJ) January 28, 2026
Para muchos seguidores, el problema no es solo el cambio de postura política, sino lo que este representa a nivel simbólico. En redes sociales, especialmente en X, se multiplican las reacciones de decepción y desconcierto: “Esta no es la Nicki que llevo apoyando desde que soy pequeña”, “Se me cae un mito” o “Vivimos en una simulación” son algunos de los mensajes más repetidos. Para parte de su fandom, este posicionamiento marca un antes y un después en su carrera pública, rompiendo con la imagen que había construido durante más de una década.