En un contexto donde muchos medios tradicionales batallan para no perder terreno frente a las plataformas digitales y el consumo cada vez más personalizado, el desempeño de Televisión Española (TVE) en 2025 merece una mirada más detenida. Estamos frente al resultado de una estrategia sostenida en el tiempo, ajustes en la programación y una respuesta del público que ha devuelto TVE a una posición más estable que la de años recientes.
Hablar de audiencias suele reducirse a números, pero esos datos cobran sentido cuando se analizan con perspectiva. En 2025, La 1 cerró el año con un 11,0 % de cuota de pantalla, su mejor registro en trece años, y se convirtió en el canal que más creció entre los grandes grupos de comunicación en España.
La evolución mes a mes
Si se observa la evolución mes a mes, el crecimiento se entiende mejor. En meses como noviembre, La 1 superó el 12 % de cuota y llegó a liderar franjas como la mañana y la tarde, algo que no lograba desde hacía más de diez años. A esto se sumaron buenos resultados en retransmisiones deportivas y el buen rendimiento de espacios de actualidad, entretenimiento y ficción que lograron conectar con distintos públicos.
Pero la audiencia, por sí sola, no explica todo. Desde el punto de vista del posicionamiento, 2025 también ha sido un año clave para la imagen de TVE. La dirección de la corporación -con José Pablo López, Sergio Calderón y Jon Ariztimuño a la cabeza- habló abiertamente de un “cambio de ciclo”, apoyado en una parrilla más diversa y plural, con la intención de equilibrar el servicio público con contenidos capaces de atraer a audiencias amplias sin perder identidad.
Durante mucho tiempo, parte del público asoció la televisión pública casi exclusivamente con informativos o programación cultural. Este año, esa percepción empezó a cambiar. Nuevos formatos de entretenimiento, series y apuestas renovadas demostraron que TVE puede competir en terrenos tradicionalmente dominados por las privadas. La combinación de contenidos logró un equilibrio que permitió atraer a distintos segmentos de audiencia, algo que no siempre había ocurrido en el pasado.
La estrategia digital de RTVE
En paralelo, la estrategia digital ha sido otro de los pilares del crecimiento. 'RTVE Play' mantuvo más de 10 millones de usuarios únicos mensuales y mejoró sus cifras respecto a temporadas anteriores gracias a una oferta más amplia de contenido bajo demanda y producción propia. Esto confirma que la marca pública entiende que su futuro no depende solo de la televisión lineal, sino de adaptarse a hábitos de consumo donde la flexibilidad y el acceso desde distintos dispositivos son clave.
Los resultados de TVE en 2025 dejaron claro que una marca con trayectoria no tiene por qué volverse irrelevante. La clave está en saber adaptarse sin perder su esencia. Renovaron la programación y, al mismo tiempo, contaron bien su historia como servicio público, lo que ayudó a que la audiencia aceptara los cambios con naturalidad y volviera a confiar en la cadena.
Este año también dejó en claro que el consumo multiplataforma ya no es un extra, sino parte fundamental del vínculo con el público. 'RTVE Play' se consolidó como un espacio importante para contenidos populares y eventos especiales, lo que fortaleció la conexión con los espectadores y ayudó a proyectar una imagen más actual y cercana.
También quedó claro lo valioso que es mantener coherencia en la comunicación institucional. Cuando los cambios se enmarcan dentro de un proyecto bien definido y con objetivos claros, la respuesta suele ser más positiva que cuando todo parece hecho al aventón. Aunque esa coherencia no siempre se refleja de inmediato en los números, sí genera confianza, credibilidad y lealtad a largo plazo, que son la base de cualquier marca sólida.