Blas Cantó ha querido comentar sin tapujos su etapa en Auryn en 'Ex. La vida después' , el programa de entrevistas de Ana Milán en Cuatro, y lo que se vivía realmente detrás del éxito del grupo. El artista ha revelado que cuatro de los cinco miembros eran homosexuales, pero que durante años optaron por ocultarlo por “miedo al ataque fácil”, dejando al descubierto una realidad muy distinta a la imagen que proyectaban.
Lejos de señalar a la industria, Cantó apunta a algo más incómodo: la presión venía muchas veces desde dentro. Comentarios como “baja la pluma” o la necesidad de encajar en una imagen concreta marcaron una etapa en la que, según reconoce, lo más duro era que esas exigencias vinieran de su propio entorno. Aun así, asegura que entre ellos existía un pacto silencioso: protegerse y no exponerse más de la cuenta.
El impacto de aquel pasado no ha desaparecido. El cantante reconoce que esa “educación defensiva” sigue presente hoy, hasta el punto de que evita gestos de cariño en público con su pareja, reflejo de un miedo que, aunque ha cambiado, permanece latente. Su confesión vuelve a poner sobre la mesa la presión que aún sienten muchos artistas en la industria musical, en relación a cuestiones que no deberían de generar ningún miedo.
"Se dice el pecado, pero no el pecador". 🤐 ¿Qué pasaba realmente entre los miembros de Auryn cuando se apagaban los focos? 🎤 Blas Cantó le contó a Ana Mil{an lo que se cocía dentro del grupo. #ExLaVidaDespues 👉 https://t.co/gUkBXpuazq pic.twitter.com/9hfylqGmoy
— Ex. La Vida Después (@exlavidadespues) April 8, 2026