Se están produciendo noches históricas (y surrealistas) en televisión: Ana Milán es protagonista por partida doble en pleno prime time… y lo hace compitiendo contra sí misma. La actriz aparece simultáneamente en Mask Singer (Antena 3) y en Ex. La vida después (Cuatro), dos formatos enfrentados directamente en la parrilla.
Por un lado, Milán sigue formando parte del equipo de investigadores del exitoso formato de Antena 3, que estrenó nueva temporada el miércoles con cambios y nuevos rostros. Por otro, da la cara como presentadora en el programa de entrevistas de Cuatro, donde adopta un registro mucho más íntimo y reflexivo. Dos versiones completamente opuestas de una misma figura televisiva… a la misma hora.
Este curioso “duelo interno” es posible porque la actriz no tiene contrato de exclusividad con ninguna cadena, lo que le permite saltar entre grupos rivales sin restricciones. El resultado: una situación tan insólita como reveladora del actual panorama televisivo, donde incluso una misma estrella puede convertirse en su propia competencia en la batalla por el share.
Uno de los ejemplos más recientes de esta tendencia es el de Chenoa, que ha demostrado una gran versatilidad al participar en proyectos muy distintos repartidos entre varias cadenas. La artista ha logrado simultanear la conducción de OT 2025 en Prime Video con su presencia al frente de The Floor y Dog House en TVE, con ser parte del jurado de Tu cara me suena en Antena 3.
No es un caso único. También se ha visto en figuras como Anne Igartiburu, que ha combinado su labor como presentadora en D Corazón en TVE con su participación en Tu cara me suena, aunque en esta ocasión como concursante.