Fernando Lindez hizo su primera aparición en la alfombra roja del Festival de Cine de Málaga con motivo del estreno de Tradita, su último proyecto en italiano junto a William Levy, Manuela Arcuri y Ángela Molina. En una entrevista en exclusiva, nos dejó claro que su mirada está en compaginar su carrera dentro de España con una apuesta más allá. “Para mí ha sido una gran oportunidad, sobretodo experimentar la industria del cine fuera de España. Yo creo que es algo difícil y es algo a lo que siempre he ambicionado: generar una carrera aquí, pero también fuera”, confesó el joven actor y modelo que a sus 17 años pretende expandir así su trayectoria.
En la alfombra roja camino al Teatro Cervantes, Lindez nos confesó que acababa de hacer una película americana también, y habló de su deseo de "poco a poco ir construyendo también una carrera internacional como actor". En cuanto a registros, "Hombre, todos", entre risas, mostrando de manera cercana que desea enfrentarse a todos los registros actorales posibles, sin prisas: "a medida que voy creciendo tanto como persona como actor, es algo que se irá construyendo poco a poco".
Para su debut en Málaga, eligió un look elegante y sobrio, con una chaqueta Bar de Dior que llamó la atención por su diseño clásico, aunque él prefirió destacar la importancia de su crecimiento profesional y los retos que suponen proyectos como Tradita, que le permiten trabajar con figuras consolidadas del cine internacional y abrirse a mercados fuera de España.
En el largometraje, Pazienza “Paz” Mantovani, una madre soltera y abogada se ve atrapada en un laberinto de corrupción, secretos y traiciones tras asumir el puesto de una colega fallecida en un prestigioso bufete. A medida que investiga la misteriosa muerte, descubre que su propia vida y la de sus seres queridos están en peligro, y que incluso el hombre que ama podría estar implicado en la red de mentiras. Es un thriller que mezcla suspense, drama y tensión constante, explorando hasta dónde está dispuesta a llegar una mujer para sobrevivir y desenmascarar la verdad.
Con esta aparición, Fernando Líndez reafirma que su carrera no se limita a la fama o la estética ligadas a su faceta como modelo, sino que se centra en formarse como actor versátil y consolidarse en la industria global, posicionándose como una de las jóvenes promesas del panorama español con una fuerte proyección internacional.