El regreso de Justin Bieber a Coachella no ha dejado indiferente a nadie. Tras años alejado de los grandes escenarios, el artista transformó su actuación en un experimento insólito: un karaoke multitudinario en pleno directo donde el público decidió gran parte del repertorio, seleccionando las canciones directamente desde Youtube.
Lejos de un concierto tradicional, Bieber apareció con una puesta en escena minimalista y un portátil sobre el escenario desde el que seleccionaba canciones, muchas de ellas a petición de los fans a través de plataformas digitales. El show mezcló temas recientes con himnos de sus inicios como Baby o Favorite Girl, recuperando incluso vídeos de su etapa adolescente en YouTube.
Katy Perry jokes during Justin Bieber’s Coachella set:
— Pop Base (@PopBase) April 12, 2026
“Thank god he has [YouTube Premium], I don’t wanna see no ads.” pic.twitter.com/FKsp5gtQEz
El resultado ha sido tan viral como divisivo. Mientras algunos fans celebran la cercanía y el guiño nostálgico a sus orígenes, otros critican la falta de espectáculo y el formato “improvisado” del concierto. En cualquier caso, Bieber ha logrado lo que pocos: convertir su regreso en uno de los momentos más comentados —y debatidos— del festival.