La quinta temporada de ‘Mask Singer’ promete: más máscaras, doble desenmascaramiento y nuevos investigadores

El formato de Antena 3 refuerza su apuesta con fichajes como Ana Milán, Juan y Medio, Boris Izaguirre y Ruth Lorenzo

23 de marzo de 2026 a las 13:11h
‘Mask Singer’ se reinventa en su quinta temporada: más máscaras, doble desenmascaramiento y nuevos investigadores
‘Mask Singer’ se reinventa en su quinta temporada: más máscaras, doble desenmascaramiento y nuevos investigadores

La quinta temporada de Mask Singer: Adivina quién canta llega con el objetivo de seguir sorprendiendo al público, y lo hace con importantes novedades. Tal y como se destacó en la rueda de prensa online a la que hemos asistido, esta edición contará con 18 máscaras, dos desenmascaramientos en cada gala —una mecánica inédita a nivel internacional—, duetos con famosos y nuevas dinámicas que también estarán presentes en las semifinales. “Yo como presentador digo: lo han vuelto a hacer”, aseguró Arturo Valls durante el encuentro, en relación a cómo el programa se sigue superando, en el que cada temporada supone un auténtico reto de renovación y longevidad, buscando siempre introducir elementos que refresquen el formato y mantengan su esencia.

El programa refuerza además su equipo de investigadores con perfiles muy diversosAna Milán supone la voz de la experiencia y carácter, Ruth Lorenzo destaca por su oído y capacidad de análisis, Boris Izaguirre suma por el espectáculo televisivo y su amplio conocimiento cultural, mientras que Juan y Medio se convierte en el toque humorístico y cercano. Sobre su fichaje, se explicó que responde a conversaciones con la cadena para reforzar el carácter familiar del formato, y que su implicación ha sido total desde el inicio, ya que era un proyecto que le llamaba especialmente la atención, “un barco en el que quería estar”. Mario Briongos, CEO de Freemantle, ha destacado la dificultad técnica de esta edición, en “una temporada muy divertida, en la que cada uno ha aportado su granito de arena”. 

Otra de las claves de esta temporada será el aumento del juego con el espectador. Las pistas evolucionan con elementos como códigos QR que desvelan detalles cotidianos —desde la última alarma del móvil hasta ubicaciones— e invitan a teorizar en redes sociales. Aun así, el equipo insistió en la importancia de mantener el equilibrio: la experiencia está pensada para disfrutar del misterio, incluso en un contexto en el que la inteligencia artificial pueda ayudar a generar teorías, recordando que “hasta que no se quita la máscara, no se descubre”.

A esto se suma el estricto secretismo que caracteriza al formato. A modo anecdótico, Carmen Ferreiro, directora de programas de entretenimiento de Atresmedia, ha afirmado que en otras ediciones “se han descartado máscaras incluso con contrato firmado por filtraciones, porque es una línea roja”, subrayando que solo un grupo muy reducido conoce las identidades. Parte del propio equipo trabaja sin saber quién está detrás de las máscaras, utilizando nombres en clave, mensajes encriptados y eliminando cualquier rastro de información sensible. De hecho, muchos prefieren no saberlo para no romper la magia del programa, ya que conocerlo sería como hacerse un “spoiler” y perder la esencia. En este sentido, Arturo Valls recordó que especialmente en la primera temporada eran habituales los intentos de amigos y conocidos por sonsacar información. “He tenido que entrenar mucho la cara de póker”, bromeó, destacando también el papel de la directora: “Belén es increíble, la seriedad que puede llegar a poner para no revelar nada”.

En cuanto al casting, se preguntó sobre la dificultad de convencer a ciertos perfiles, especialmente a quienes no pertenecen al mundo del espectáculo. Sin embargo, afirman que la experiencia —desde el hermetismo de los traslados hasta la libertad que ofrece actuar bajo una máscara— termina resultando irresistible: permite salir de la zona de confort, especialmente a los más tímidos, y acaba siendo “adictiva”, hasta el punto de que afirman que algunos perfiles han llegado a pedir participar en el programa, por el tono familiar o querer sorprender a sus conocidos. El objetivo al elegir el perfil de los famosos es lograr un equilibrio entre perfiles muy diversos —cantantes, actores, estrellas internacionales, deportistas, políticos, socialités o influencers— que consigan sorprender al público en cada desenmascaramiento, y que la reacción acabe siendo "madre mía, no me puedo creer que esa persona ha estado todo este tiempo detrás de la máscara", y afirman que en esta edición se ha vuelto a conseguir. 

Tras cinco temporadas, el programa también ha sabido diferenciarse a nivel internacional, adaptando sus mecánicas al ritmo y al gusto de la audiencia española. La introducción de dos desenmascaramientos por gala o figuras como el “delatador” refuerzan una apuesta constante por innovar sin perder la identidad. Todo ello confirma que, pese al paso del tiempo, el formato sigue evolucionando y consolidándose como un referente del entretenimiento familiar.

Sobre el autor
El periodista Luis Corpas, de ElConstitucional.es
Luis Corpas

Periodista de ElConstitucional.es

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