Bildu y el PNV han retado este lunes al presidente Pedro Sánchez a hacer memoria histórica “de verdad” y no sólo aprovechar el aniversario de la intentona golpista del 23 de febrero de 1981 para desclasificar documentos relativos a aquel episodio, y de hecho le recuerdan que se mantienen bajo secreto otros documentos oficiales referidos a hechos aún más antiguos.
Sánchez ha anunciado que el Consejo de Ministros desclasificará este martes toda la documentación relativa al 23F al cumplir el 45 aniversario, que es precisamente el plazo máximo de reserva que establece el proyecto la ley que presentó el Ministerio de la Presidencia y que está congelado en el Congreso.
El PNV, que lleva años reclamando la reforma de la Ley de Secretos Oficiales de 1968 y presentando proposiciones de ley en cada legislatura, coincide en que “efectivamente la memoria no puede estar bajo llave” y emplaza al Gobierno a desclasificar también los documentos sobre los sucesos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria, una represión policial que acabó con cinco sindicalistos muertos, y el caso Zabalza, un conductor de autobús guipuzcoana que murió bajo tortura de la Guardia Civil en 1985.
“Y a partir de ahí, todos los demás –ha remachado la portavoz nacionalista en el Congreso, Maribel Vaquero, en la red social ‘X’–. Hagamos memoria de verdad. Con todo”.
Efectivamente, la memoria no puede estar bajo llave.
— Maribel Vaquero (@maribelvaquero_) February 23, 2026
Por eso hay que seguir y desclasificar también los documentos sobre el caso Zabalza o los sucesos del 3 de marzo en Gasteiz. Y a partir de ahí, todos los demás.
Hagamos memoria de verdad. Con todo. https://t.co/1x2jjoJjHv
En similares términos se ha pronunciado la portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, quien considera que la desclasificación de los documentos del 23F es “una buena noticia” que “debería de abrir la puerta a esclarecer muchos otros casos que aún hoy continúan bajo llave”.
Cita en concreto los sucesos de Vitoria, de los que se van a cumplir 50 años; la represión en los sanfermines de 1978, el ‘caso Zabalza’ y los crímenes de los GAL ocurridos bajo el Gobierno socialista de Felipe González. “Este paso demuestra que con voluntad política es posible levantar los secretos”, sostiene.