El lamentable acontecimiento que se produjo en el Congreso de los Diputados cuando el portavoz de Vox en la Comisión Constitucional, José María Sánchez, fue expulsado por encararse con el vicepresidente primero de la Cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, acción que ha sido defendida por Vox durante toda la semana y este jueves el líder de extrema derecha, Santiago Abascal, lo ha definido como una "discusión airada" y ha señaldo al socialismo .
"Los insultos son inaceptables. No es aceptable que a nuestro compañero le hayan insultado", ha manifestado en defensa de su compañero de formación. De la misma forma, ha afirmado que "por parte de nuestro diputado no ha habido ningún tipo de violencia” y ha recalcado que "en el Congreso de los Diputados hay gente como este diputado, que insultó a nuestro compañero, que escupió a Josep Borrell, y que ahora es el apoyo de Pedro Sánchez. Y yo creo que esto es lo significativo. Hoy la violencia la promueve el Partido Socialista”. A lo que posteriormente ha añadido: "En el Congreso hay gente que ha apoyado el terrorismo de ETA".
Ningún miembro del partido de extrema derecha ha condenado estos actos. La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, a las puertas del pleno, preguntada por la prensa sobre este suceso, apoyó la actitud de Sánchez y atacó al trabajo de la presidencia de la Cámara, asegurando que fue él quien se equivocó "no ejerciendo su función de control y de orden en la Cámara".
Sin embargo, el vicepresidente primero del Congreso, Francisco Javier Gómez de Celis, entró en directo en el programa de ‘TVE’, Mañaneros 360, donde relató que otro diputado de la formación de Santiago Abascal se habría disculpado posteriormente en privado, calificando la actuación de Sánchez como un “bochorno” y acusó a la extrema derecha de “envalentonarse cuando hay cámaras”.
Asimismo, Celis explicó que en ese momento llegó a temer una posible agresión física y que su prioridad fue “la defensa de la democracia” y la decisión de expulsar al parlamentario.