El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha plantado cara este martes a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y ha reclamado a los miembros de la UE “defender” el orden internacional sustentado en normas, advirtiendo de que “lo contrario es desorden”.
En la comparecencia posterior al Consejo de Ministros, Albares ha subrayado que el Gobierno “se identifica” con la posición del presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien ya había marcado diferencias con la jefa del Ejecutivo comunitario.
Según ha recordado Albares, Costa ha pedido “garantizar que el mundo siga basado en reglas” y ha apostado por “soluciones multilaterales”, en contraste con las manifestaciones de Von der Leyen, que afirmó que “ya no se puede confiar” en el sistema internacional como “la única manera” de salvaguardar los intereses propios ante las amenazas, en referencia al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Albares ha señalado que “Europa tiene que defender el orden internacional porque la alternativa es el desorden, no el orden, y no hay una oposición entre un antiguo orden y uno nuevo que lo sustituiría”, insistiendo en que el entramado actual “establece las relaciones virtuosas” entre Estados.
"Pilar del multilateralismo"
El jefe de la diplomacia española ha defendido que la disyuntiva hoy es entre “el derecho o la fuerza; la paz y las relaciones pacíficas entre Estados o el uso de la guerra como instrumento de política exterior; el progreso o involución histórica”.
Asimismo, ha explicado que el orden internacional vigente no es únicamente “una construcción jurídica”, sino el pilar del “multilateralismo” con el que se afrontan los “graves desafíos” contemporáneos, entre los que citó el cambio climático y los flujos migratorios, y que hace posible el “desarrollo y el crecimiento económico” y el “libre comercio”.
El titular de Asuntos Exteriores ha concluido recordando que la Unión Europea “es una construcción basada en derechos que protegen a todos sus miembros y en tratados” y que la “misión” de la Comisión Europea es actuar como “garante” del respeto de ambos.