Más de cien folios (109) con los nombres de cada una de las 230 víctimas mortales y con una argumentación demoledora sobre el papel del expresidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, aquel fatídico 29 de octubre.
En su exposición razonada al Tribunal Superior de Justicia -dado el caracter de aforado de Mazón-, la jueza de Catarroja, Nuria Ruiz Tobarra, no ahorra calificativos sobre la gestión del expresidente autonómico.
“Concurriría negligencia que ha de reputarse grave, por la permanencia, falta de atención en el tiempo, por el cargo que ocupaba”, asegura la magistrada en su argumentación, en la que atribuye a Mazón un presunto delito de homicidio imprudente con notoria gravedad, castigado con la pena de prisión de uno a cuatro años.
“En realidad, nos encontraríamos ante la presencia de indicios de una absoluta negligencia en la coordinación y gestión de la emergencia en el nivel supremo de capacidad de decisión: El Presidente de la Generalitat Valenciana”.
Sin "inquietud alguna"
“En realidad, desde el punto de vista de la Presidencia de la Generalitat de facto la emergencia se detuvo en el mismo momento en que se entró en el reservado en el restaurante”, afirma el escrito en referencia a la ya famosa comida en El Ventorro.
Según la jueza Ruiz Tobarra, Mazón no tuvo “inquietud alguna” sobre la emergencia de la dana mientras permanecía en el reservado.
“Se mantenía en el interior del restaurante, durante el peor momento de la emergencia y las llamadas que se pudieron haber hecho no revisten ningún resultado positivo, ni ninguna actuación”, afirma.
"La gravedad de la negligencia"
“La gravedad de la negligencia, la omisión de la obligación de coordinar las diversas entes de la administración autonómica en una emergencia que siempre estuvo bajo la competencia de la administración autonómica se derivaba de diversas fuentes de conocimiento que obligaban al Presidente a actuar y que convierten su permanencia, absolutamente pasiva, durante cerca de cinco horas en el reservado de un restaurante probarían una presunta grosera negligencia con una grave resultado mortal, 230 fallecidos, a los que han de sumarse los lesionados”, afirma la exposición razonada.