El PNV terminará salvando el decreto de vivienda que el Gobierno de Pedro Sánchez ha vuelto a activar este martes, en plena carrera electoral, para intentar su convalidación en la Diputación Permanente del Congreso, aunque los nacionalistas vascos mantendrán su rechazo al segundo texto, el que plantea hacer indefinidos los contratos de alquiler.
La portavoz del grupo, Maribel Vaquero, ha confirmado que los jeltzales darán su “sí” al primero de los decretos, el que prolonga hasta 2030 el escudo antidesahucios y prorroga los contratos de arrendamiento hasta 2028, mientras que tumbarán la otra iniciativa, que introduce la indefinición de esos contratos.
El Gobierno vuelve a llevar los textos a la Diputación Permanente
El Ejecutivo ha aprobado de nuevo este martes ambos textos, con algunas modificaciones, aunque manteniendo la esencia de las medidas que fueron rechazadas el viernes, y ha optado por someterlos otra vez a la Diputación Permanente, un órgano de 69 diputados que reproduce la representación parlamentaria con un equilibrio ligeramente distinto al del Pleno.
En ese escenario, PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, PNV y Podemos suman los 35 votos necesarios para sacar adelante el primero de los decretos sin depender de Junts, la formación liderada por Carles Puigdemont.
La posición del PNV cambia, sin embargo, de forma radical en el segundo decreto, el que mantiene la prórroga automática de los contratos de alquiler. Los nacionalistas vascos consideran que esa medida perjudica especialmente a los pequeños propietarios y advierten de que puede reducir todavía más la oferta disponible en un mercado ya tensionado.
Los jeltzales ya votaron en contra de esa norma el viernes y, tras la nueva aprobación del Consejo de Ministros, no han modificado su criterio. Con ese escenario, el decreto llega a la votación en la Diputación Permanente sin los apoyos suficientes para ser convalidado si no cuenta con el respaldo del PNV.