De tocar el cielo, a llegar al infierno definitivo. Es una mera anécdota dado lo que se jugaba en este 15-M en Castilla y León, pero las elecciones han dejado un "entierro" definitivo de un proyecto político que hace apenas 7 años aspiraba a todo: Ciudadanos desaparece de las Cortes de Castilla y León, el último parlamento autonómico en el que tenía representación.
El partido de Albert Rivera, que llegó a ostentar la vicepresidencia de la Junta con Francisco Igea, desaparece definitivamente del escenario político español con su derrota final este domingo.
Este "funeral naranja" llega en contraste con el que fue su techo: los 4,2 millones de votantes (15,9%) que eligieron Cs en las generales de abril de 2019, cuando se convirtió en tercera fuerza en el Congreso y se quedó a tan solo 218.000 votos de conseguir el sorpasso al PP. Con ese bagaje gobernó en coalición con los populares en las comunidades de Andalucía, Madrid, Murcia y Castilla y Léon.
En 2019, Ciudadanos alcanzó los 182 diputados autonómicos y llegó a tener representación en todos los parlamentos autonómicos de España, excepto en Galicia, donde nunca logró entrar. Este 15-M, en Castilla y León, ha apagado la luz de forma definitiva.