El actual líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, mantuvo durante años una defensa firme y reiterada de la integridad del expresidente Mariano Rajoy, especialmente en los momentos más críticos del llamado Caso Gürtel. Hoy, esa hemeroteca cobra relevancia en paralelo a la declaración del expresidente del Gobierno en el marco del Caso Kitchen, una pieza separada que investiga una supuesta operación parapolicial para espiar al extesorero del PP.
El 20 de abril de 2017, Feijóo no dejó lugar a dudas al afirmar que tenía “la certeza” de la “honestidad absoluta” de Rajoy, subrayando además que su citación judicial en el caso Gürtel era únicamente en calidad de testigo. “Nosotros tenemos que acatar esas decisiones”, señaló entonces, en referencia a la comparecencia del entonces presidente del Gobierno ante la Audiencia Nacional.
“No cabe duda de que lo que antes no era oportuno ahora parece ser que lo es”, añadió, antes de insistir en que no tenía “ninguna duda” sobre la honestidad de Rajoy. “Ni la tuve antes ni la tengo ahora”, aseveró, trasladando además “absoluta tranquilidad” y defendiendo que “la honestidad del presidente de mi partido es una honestidad absoluta y no tengo ninguna duda al respecto”. Feijóo apeló también a la “tranquilidad y normalidad” y a “acatar las decisiones judiciales”, subrayando la vigencia del “Estado de Derecho”.
Un año más tarde, el 28 de mayo de 2018, en pleno terremoto político tras la sentencia de Gürtel que acreditó la existencia de una trama de corrupción vinculada al PP, Feijóo reconoció que los hechos “deben avergonzar a cualquier político” y consideró necesario “pedir disculpas”. Sin embargo, en ese mismo contexto, reafirmó su respaldo a Rajoy con una frase contundente: aseguró que él “nunca” sería “un Judas”.
Aquellas declaraciones se produjeron en los días previos a la moción de censura que acabaría desalojando a Rajoy de La Moncloa, tras la sentencia que señalaba la existencia de una caja B en el partido. A pesar del desgaste institucional y mediático, Feijóo optó por cerrar filas con el entonces líder del PP, reforzando un discurso de lealtad interna.
El contexto actual es distinto pero igualmente delicado. Rajoy declara ahora por el caso Kitchen, que investiga el supuesto uso de recursos del Ministerio del Interior durante el Gobierno del PP para sustraer información comprometedora al extesorero Luis Bárcenas. A diferencia de Gürtel, donde su papel fue como testigo, esta causa pone el foco en una presunta operación de encubrimiento.