La conmoción inicial, que parecía abrir una ventana a la cooperación institucional, ha dado paso al cierre de filas entre los partidos y a un nuevo cruce de reproches. Los accidentes ferroviarios recientes —el choque en Adamuz, con 42 víctimas, y el descarrilamiento en Gelida, con un fallecido y varios heridos— han terminado con los primeros gestos de unidad política, y PP, Vox y Junts han intensificado la presión sobre el Gobierno, exigiendo explicaciones y medidas concretas, centrando sus críticas en el ministro de Transportes, Óscar Puente, y en el propio presidente, Pedro Sánchez.
Junts exige responsabilidades y comparecencias
El grupo catalán ha reclamado la comparecencia del ministro Puente en el Senado y en el Congreso para rendir cuentas sobre la gestión de la crisis ferroviaria. Para Junts, los accidentes reflejan deficiencias en la infraestructura y fallos de seguridad, por lo que demandan respuestas claras y planes concretos que eviten futuros incidentes de este estilo. La formación también ha pedido que se examine la supervisión de Rodalies en Cataluña.
Vox y el oportunismo
Desde Vox han llevado la crítica al extremo, desde el segundo cero de la tragedia sin respetar la más mínima sensibilidad, y han exigido la comparecencia inmediata del ministro de Transportes, Óscar Puente, y de los presidentes de Renfe y Adif tanto en el Congreso como en el Senado para que expliquen lo sucedido en el accidente de Adamuz (Córdoba) y las responsabilidades. Su portavoz en la Cámara, Pepa Millán, ha sostenido que “viajar en España ya no es seguro” y ha vinculado el siniestro con un “deterioro sin precedentes” de las infraestructuras, reclamando más informes internos y comunicaciones relacionadas con el estado de las vías.
El PP rompe la tregua
Esther Muñoz,portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, ha criticado con dureza las recientes declaraciones de Óscar Puente sobre la huelga de maquinistas: “¿Acaba de decir que los trabajadores se movilizan por su estado de ánimo y no por los accidentes que han causado la muerte de decenas de personas tras meses de alertas sobre el estado de las vías? El hundimiento es total. La miseria moral también”, ha afirmado, subrayando la indignación del partido ante lo que considera una minimización de la de los hechos.
Juan Bravo, vicesecretario General de Hacienda del PP: "Se acumulan las decisiones improvisadas. El problema ya no es un episodio concreto, ni dos, ni siquiera tres. Es el miedo a un sistema insuficientemente mantenido por un gobierno sin presupuestos y, lo más importante, sin… pic.twitter.com/cRXfqurKbw
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) January 21, 2026
La combinación de reclamos de Junts, oportunismo de Vox y la presión acentuada del PP marca un fin de la tregua tras los accidentes de Adamuz y Gelida. Mientras el foco se tendría que poner en la investigación y el acompañamiento de las víctimas, la tragedia vuelve a convertirse en un campo de batalla donde el Gobierno está al otro lado del tablero.
A pesar de las chispas y la tensión, conviene recordar que el país continúa de luto por las víctimas de los accidentes ferroviarios, y que la prioridad sigue siendo la atención a los heridos y el apoyo a familias de las víctimas.