La sorpresiva renuncia a su escaño anunciada por el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, va a modificar en parte su complicado horizonte judicial, en el que le acechan dos grandes causas: la de las irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia y el presunto amaño de obra pública en el llamado "caso Cerdán".
En lo que respecta al juicio de las mascarillas previsto para abril, la renuncia al escaño no alterará los planes: se celebrará en el Supremo porque ha renunciado al acta después de la apertura del juicio oral.
Sin embargo, la dimisión del Congreso puede conllevar que la segunda causa -la de los amaños en el Ministerio de Transportes- sea enviada a la Audiencia Nacional, al perder su estatus de aforado, que fue el motivo por el que el Supremo se hizo cargo de la investigación.
De cara a este primer juicio, la Fiscalía pide 24 años de prisión para Ábalos, 19 años y medio para Koldo García y 7 años para el empresario Victor de Aldama. Las acusaciones populares exigen 30 años para el exministro y para su exasesor y para Aldama reclaman la misma pena que la de la Fiscalía.