El futbolista del FC Barcelona y de la selección española, Lamine Yamal, ha calificado de “intolerable” el cántico islamófobo que se escuchó durante el partido amistoso entre España y Egipto disputado el 31 de marzo en el RCDE Stadium en Cornellá, Barcelona.
Durante el encuentro, desde un sector del fondo norte del estadio se entonó en varios momentos el cántico “musulmán el que no bote”. El jugador ha respondido con un comunicado en el que señala que, aunque no se trataba de un ataque personal, sí supone “una falta de respeto”.
Yamal, que se ha definido como musulmán y es el único jugador de esta religión en la selección española, se dirigió a quienes participaron en los cánticos: “Usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas”.
El partido no fue interrumpido, si bien desde la megafonía y los videomarcadores del estadio se recordó que la legislación contempla sanciones por la participación en actos violentos, xenófobos o racistas. Los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación sobre lo ocurrido.
Las reacciones políticas no se han hecho esperar. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, afirmó que estos comportamientos “nos avergüenzan como sociedad”. Por su parte, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, lamentó los gritos al término del encuentro, aunque los calificó como un “incidente aislado”.