El papel de los Servicios Secretos españoles, entonces el CESID, ha sido desde hace décadas una de las grandes incógnitas del 23-F. Y la desclasificación de los documentos este miércoles parece haber contribuido a arrojar algo de luz sobre ese interrogante.
Seis integrantes de la Agrupación Operativa de Misiones Especiales (AOME) del CESID, “participaron activamente” en el intento de golpe de Estado y trataron después de ocultar su implicación, de acuerdo con la información que se desprende de la documentación sobre la intentona golpista difundida por el Gobierno.
Este informe, hecho público tras su desclasificación por el Ministerio de Defensa, detalla que los seis miembros del servicio de inteligencia “o bien conocían los hechos antes del 23 de febrero” o “planificaron un apoyo operativo que llevaron a efecto” y “posteriormente trataron de encubrir su participación activando una operación que justificara sus movimientos” durante aquel día.
En los papeles se identifican en concreto al capitán García Almenta, al capitán Gómez Iglesias, al sargento Miguel Sales, al cabo Monge Segura y al cabo Moya Gómez, de quienes se afirma que “conocían los hechos concretos antes de que ocurrieran”.
Asimismo, se menciona al popular comandante José Luis Cortina, responsable de la unidad de élite del CESID y absuelto en el juicio del 23F, sobre el que se indica que “no está comprobado” que tuviera conocimiento previo del intento de asonada, “pero hay indicios de que así fuera”.
Respecto al capitán García Almenta, se señala que fue el responsable de disponer los medios, emisores, receptores y vehículos. Además, se encargó de distribuirlos al sargento Miguel Sales y al cabo Rafael Monge, así como al cabo José Moya Gómez para "el apoyo de la columna que se dirigió a las cortes".
Gómez Iglesias, mantuvo contacto con García Almenta y dirigió al cabo Rafael Monge en la marcha hacia el Congreso de los Diputados. El sargento Sales Maroto y el cabo Moya Gómez realizaron misiones de control en la zona del Parlamento
'Operación Míster': borrado de huellas
Una vez fracasada la intentona, desde el CESID se puso en marcha la operación Míster. La Unidad se encargó de corregir fechas y datos, con la intención de justificar los movimientos del personal de las Unidades esa jornada. El comandante Cortina se reunió el día posterior al golpe con García Almenta, Sales Maroto y Monge Segura para activar dicha operación.
Posteriormente, por orden de Superioridad, tanto el Jefe de la Unidad, como el resto de personas nombradas, "causaron baja de la Unidad". Esta situación, según se describe en el documento, generó conflictos y "faltas de disciplina y lealtad con los nuevos Mandos de la Unidad" al solidarizarse con los que se habían dado de baja.