Una polémica con apariencia de escándalo. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha cargado este jueves contra el PP después de que los populares asegurasen que, durante un encuentro con el embajador de Estados Unidos en España, Benjamin León, ella dijo que "está con Donald Trump" en relación con la ofensiva contra Irán. "El PP es insolidario con España, debería darles vergüenza", ha manifestado.
Todo después de que el PP haya difundido en su perfil de la red social X un vídeo con imágenes previas a la reunión que Robles y León mantuvieron el miércoles en la sede del Ministerio de Defensa, sosteniendo que en la grabación se escucha a la ministra decir: "No, no. Yo estoy con Trump, lo que pasa es que aquí la gente (...)".
Desde el Ministerio de Defensa califican de "falsa" esa interpretación y precisan que la titular del departamento comentó en realidad que "estaba cómoda" con la temperatura de la estancia.
Buenos días @sumar, @Esquerra_ERC, @ehbildu, @obloque, @chunta, @compromis y @podemos.
— Partido Popular (@ppopular) March 5, 2026
Dice (una parte) del Gobierno que está con Trump.
¿Cómo lo veis desde ese lado del muro? ¿Os han contado que hemos mandado una fragata armada rumbo a la zona de conflicto? ¿U os habéis… pic.twitter.com/U28VyHUuIY
En una entrevista en 'Mañaneros 360', Robles ha desmentido tajantemente la versión del PP y ha recalcado que trasladó al representante de Washington "su posición y la del Gobierno de España, sin matices, absolutamente rotunda y con la convicción ética de qué es lo correcto". Es decir, su rechazo al ataque contra Teherán y su negativa a facilitar apoyo militar mediante el uso de las bases de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz).
"Interpretación espuria y sesgada"
Además de la ministra de Defensa, la presunta manipulación del PP ha sido denunciada por el Gobierno. "Ante la manipulación interesada de las palabras de la ministra de Defensa, desmentimos categóricamente su interpretación espuria y sesgada. Basta escuchar el contexto de la conversación para comprobarlo", ha explicado fuentes de Moncloa a ElConstitucional.es.
"Manipular una conversación circunstancial y de cortesía para convertirla en una categoría política es algo más que mentir. Retrata a quien lo hace y describe perfectamente su falta de solvencia, posición y argumentos ante la actual coyuntura política", sentencian las citadas fuentes.